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Huellas de olvido

UN DOMINGO EN LA TIERRA DEL OLVIDO

“ Nos han escrito y oficializado una versión complaciente de la historia, hecha más para esconder que para clarificar, en la cual se perpetúan vicios originales, se ganan batallas que nunca se dieron y se sacralizan glorias que nunca merecimos “.

Todo parece indicar que el domingo es un día cálido, que tiene sus propios ruidos, sus propios olores, es un día donde lo cotidiano rompe con los horarios, el mismo sol se nos amanece en forma diferente, tiene un color y sabor especial para los caminantes, en este día parece que el sol se levantara más temprano, para invitarnos a participar de un día hecho para el descanso y el ocio creativo.

El pueblo se despierta los domingos apaciguado, adormilado del cansancio de la semana que ha pasado, quiere olvidarse de lo acontecido, por eso, este día es un día de recogimiento, tiene su propio encanto, es un día pensado y para pensar en nuestros conmigos, es un día hecho para el balance y la prospección, en él se sintetiza toda la semana, en fin, es un día especial.

Desde muy temprano, el trinar de los pájaros acompasa el pregón de los vendedores de arepas de choclos, los vendedores de mazamorra, los de mandarinas, de aguacates, de piñas, los que venden los perros, los que arreglan sombrillas y ollas a presión, los que arreglan los zapatos. Toda esa gama de vendedores de productos de una economía informal, en un país que se rebusca y se gana la vida de forma valiente en nuestro pueblo los domingos, donde cada cual, lucha por el valor ético fundamental de supervivir a lo que cueste y como sea.

En este día, también se escucha el pregón de los vendedores de periódicos, quienes anuncian las últimas noticias de lo acontecido en una Colombia desgarrada, un país que soporta una de las crisis más grandes de su historia y que vive un comienzo de siglo dentro de un proceso de descomposición política que amenaza borrar todo vestigio de identidad, de autonomía y de unidad nacional.

Ahora comprendo porque el amigo que se fue para «Progredere», decía a boca llena, que este país tenía su estigma Macondiano de estar condenado al eterno retorno, a repetirse, que él leía cada mes los periódicos y lo hacia exactamente los domingos y con solo leer los titulares se formaba un concepto de la situación de nuestro país.

Contaba cómo, varias veces al leer los diarios, se encontró con trozos de un discurso que jamás pronunció, inventado por un reportero que nunca estuvo en el sitio y que nunca se preocupó de qué tema había hablado. Confesaba mi amigo, que a partir de ese momento se dedicó durante algún tiempo a leer prensa el fin de semana o de mes y lo hacía de para atrás, buscando el desarrollo, incoherencias o la rectificación de las noticias. Desde Progredere mi amigo dice:  Que en nuestro país se ha arraigado la creencia colectiva de una historia circular, condenada a una repetición eterna.

Por eso, esta mañana dominguera, mientras tranquilamente saboreo un tinto sin afanes y a mi gusto también dominguero, quise hacer el ejercicio recomendado por mi amigo, y fue así como me dispuse a escuchar el momento en que el vendedor de los periódicos echara por debajo de la puerta la suscripción dominical de los periódicos nacionales y locales.

Todo estaba dispuesto para el ejercicio, tomé papel y lápiz y vaya sorpresa de los titulares que encuentro, confieso que mi intención fue de clasificarlos por su importancia, incidencia o prevalencia; por la corrupción de nuestra clase política y su participación en la piñata de contratos   para despedir el siglo  y festejar el año

nuevo con prosperidad; por el coletazo del proceso 8.000; por la cultura del saqueo y la impunidad que pulula en  todas las entidades del estado; por el grado de violación de los derechos humanos; por el grado de impunidad; por los  $ 742 mil millones anuales que desaparecen del erario público; por los 4,7 billones de pesos dilapidados en “Colpuertos”, los 2.800 del ICEL, los 3.800 millones del IMAT, los 6.300 de la electrificadora del Tolima, faltando por contabilizar otras electrificadoras como la CHEC, dice el titular, que Foncolpuertos sigue siendo el más grande no sólo en Colombia sino en América latina, confiesa el informe que el fenómeno es incontrolable, lo que nos da un honroso séptimo lugar en el mundo y muy a nuestro pesar las entidades más afectadas son las entidades ligadas a fines sociales, como el ISS que hasta el año pasado tenía 91 procesos en curso; el Instituto Colombiano de bienestar familiar con 51, Cajanal con 18, SENA con 34, e Inurbe con 17, anota además que la procuraduría investiga a 580 exalcaldes de períodos anteriores dentro de un gran total de 40 mil procesos contra funcionarios públicos en un solo año, según informe de “ La Corporación Excelencia de la Justicia”.

Dice el cronista, que mientras la guerrilla se reía…se reía, en Colombia hay un robo cada 15 minutos y un hurto de un automóvil cada 6 horas, prosigue que en un intento somero de lo ocurrido en los últimos años, para tener una visión aproximada de hecatombe, basta recordar los 24 mi millones que Bogotá tendrá que pagarle al ICA; los 26 millones de Dragacol, los 3 mil millones esfumados del ISS, hoy  quebrado con déficit de 700.000 millones, los 120 mil millones de sobrecostos de Caprecom, sin contar los 6.500 millones de contratos irregulares de la Cámara de Representantes. El roto de las empresas públicas de Cali es de 107.566, el de la Caja de vivienda Militar, de 101 millones, la Caja Agraria 44 mil millones, lo 42 del Banco Central Hipotecario:, Confiesa con estupor la columnista que aquí estamos narcotizados por la impunidad dice: “ Y, sino se han conmovido todavía, quiero confesarles que ahora lo roban a uno hasta en las fiestas de los amigos. Por los menos mi billetera desapareció el domingo pasado, durante un almuerzo de alto turmequé. Lleno de personalidades de “recamado viso”.

No hay palabras para dibujar la situación que vivió el país en la semana “ Santa y la primera semana de pascua” semanas tremendamente críticas nos dice Garavito en su columna “ El relato de la muerte” : “La matanzas de Naya, Ismos  y la caucana nos retroceden a las épocas mas duras de la violencia y nos ubican en los países parias, donde no  habitan seres humanos sino hordas, y donde la vida es solo una forma más de ser victima de un holocausto. Los horrendos relatos de los enviados especiales, las fotografías inimaginables, los testimonios desgarradores, las situaciones macabras, no tienen parangón en el mundo”..

Nos dice Alfredo Molano que si por algún motivo, un académico le quedan todavía dudas sobre el carácter de nuestra confrontación, bastaría que leyera – con atención el informe sobre Derechos Humanos de las Naciones Unidas, para darse cuenta que la guerra civil se ha venido encima nos dice : “ Es verdaderamente escalofriante : masacres, desapariciones , muertes fuera de combate,  bombardeos a población civil, retenciones secuestros, desplazamientos de poblaciones enteras, asesinatos selectivos de dirigentes campesinos, sindicalistas, profesores estudiantes, periodistas y burlas institucionales a la constitución”

Colombia, es «un país en estado de guerra»; con mas de un 21% de desempleo, lo que ha provocado junto con la violencia y la inseguridad el ‘éxodo masivo’ de sus habitantes principalmente en los 2 últimos años. «8600 (léase bien: ocho mil seiscientos) sicarios solo en Medellín» (El Tiempo, dic 3/00)los cuales asesinan a un periodista ‘por favores'(gratis),por millones de pesos (Jaime Garzón, asesinado por 39 millones. Revista Semana dic 17/00.-19.500 dollares, 10 mil libras esterlinas) y hasta sumas que pueden pasar los cien millones de pesos (Álvaro Gómez, asesinado por 800 millones de pesos. Revista Semana dic 11/00=400 mil dollares,200 mil libras esterlinas)e incluso por comercio de narcóticos, según el peligro que este represente con sus escritos, Mas de 25 pandillas peligrosas en el centro de Bogota. Mas de 3000 (tres mil) secuestros solo en el 2000 (Fundación País Libre), un promedio desgarrador de «8 a 9 secuestros por día». 5 frentes con 1500 nuevos guerrilleros en las filas de las FARC (El Tiempo, dic 3/00), de ellos 1000 (mil) «son niños que no superan los 15 años» entrenados para la guerra en la ‘zona de distensión'(entiéndase zona de dialogo para la ‘paz’),entre ellos, las niñas son obligadas a tener relaciones sexuales hasta con 5 guerrilleros al día (RCN TV, dic 4/00). Mientras esto ocurre la ‘zona de distensión’ fue prolongada y los guerrilleros amenazan con el rompimiento de conversaciones, y en medio de la guerra siguen con los ataques  a la población civil con 7.091 víctimas de ataques al DIH (Cinep 2000), los miles de desplazados, y las versiones del miembro del las FARC «Romaña» quien ha dicho abiertamente que ‘Paz no va a haber’ Además de la lucha entre los grupos subversivos FARC, ELN y paramilitares para dominar el cultivo y comercio de la cocaína y heroína convirtiéndose en los nuevos ‘Carteles de la Droga'(Barry McCaffrey, dic 5/00) en zonas como el Valle del Cauca, Guaviare, Guainia, Santander, Tolima, Putumayo, Amazonas y Caquetá, entre otras. Según un informe de inteligencia militar están involucrados 15 frentes de las Farc; el frente ‘Domingo Laín’, del ELN en Arauca; el frente ‘Catatumbo’ y el bloque ‘Centauros’, de las AUC, en Norte de Santander y Meta. Tan solo las FARC producen 89 toneladas de coca al año, o sea, 89.600 kilos que sacan de 16.000 hectáreas de cultivos de la hoja que están bajo su poder absoluto (El Espectador, dic 10/00) para ser vendidos en Estados Unidos y Europa o intercambiados por armas.

Pero deseché tamaña tarea al declararme incapaz de hacerlo, así y todo, lo poco que logré me dio una percepción de la situación de mi país.

Identifico, por fin, el sentido del ejercicio recomendado por mi amigo, siéndome casi imposible describirlo, mis apuntes hacen parte de un gran rompecabezas, el de mi país, donde el fantasma de la incertidumbre puebla todos sus rincones.

El expresidente López en su columna Dominical intitulada “ Visión desolada” nos habla que Colombia es un país que se extingue y que se hace necesario reconstruir dice: “  No hay encuesta que no compruebe que Colombia ante propios y extraños, es un país que carece de instituciones, acatadas y respetadas por la ciudadanía, agrega. Nadie cree en el Gobierno. Nadie cree en las fuerzas armadas. Nadie cree en la imparcialidad de los Jefes. Nadie cree en la honorabilidad de los funcionarios públicos. Nadie cree en el desprendimiento de los senadores y representantes y, menos aún, en la eficiencia de sus disposiciones con carácter de leyes o de reformas constitucionales. La propia iglesia que está en la cabeza de la credibilidad colectiva, sufre un gran desmedro con respecto al prestigio de antaño”.

En nuestro país no existen referentes, fuera de la pedagogía de la violencia y la existencia de una actitud mental violenta. Se trata de una especie de síndrome de agresividad o maltrato, que ha  forjado un temperamento angustiado y reactivo de los Colombianos. Cada día y con mayor frecuencia, los comisarios de familia reciben miles y miles de denuncias por maltrato, el cual se manifiesta a todos los niveles, el año pasado se reportaron 1.332 denuncias de » Hijos que maltratan a sus padres «,  como dice el adagio, la verdadera noticia es: » Que una persona muerda un perro y no que un perro muerda a una persona» 

Hector Abad Faciolince se queja como » Mostrar cuerpos de adultos o de niños decapitados después de una incursión guerrillera es horroroso, es durísimo, pero no cabe duda de que es una noticia que capta la atención y tiene asegurada la primera página. Sin embargo prosigue….. en este país es tal la abundancia de noticias atroces que lo que puede pasar y a veces pasa es que los lectores terminen anestesiados, insensibilizados por el exceso de atrocidades «.

Allí, en mi libreta de apuntes, se plasmó una radiografía de la situación del país, una colcha de retazos, de frustraciones, una colección anecdotaria de esperanzas, de encuentros y desencuentros, identificable en los titulares, pero  imposible de describirlo y tuvo que aceptar que mi propósito era “ Una pluma que quería luchar en un mar de leva” y que Álvaro Marín tenía la razón  cuando dijo: “Colombia vive hoy un violento desplazamiento en todos los ordenes y espacios de la vida Nacional: La tierra, la vivienda, el trabajo, la educación y la cultura tienen hoy la condición de elementos de conflicto. El hambre la miseria, las enfermedades, el creciente analfabetismo y la violencia de hoy tienen un mismo origen: una escisión sin antecedentes en la vida Nacional”.

Estamos en un país politraumatizado, desgarrado y fracturado, en cuidados intensivos, un país como lo dice el editorial de un periódico de ese domingo de ejercicio y de tarea “Los Colombianos seguimos entregados al repulsivo placer de devorarnos los unos a los otros”.  “Entregados a la Antropofagia” se titula el editorial.

Un país como lo dice García Márquez, cada Colombiano es un país que esta en guerra con el otro, donde lo inverosímil es la única medida de la realidad, donde destruimos a los ídolos con la misma pasión con que los creamos, siendo la desmesura nuestra insignia, en lo bueno y lo malo, en la corrupción y honestidad heroica.

Con el ánimo de reconciliar el espíritu el periodista acongojado nos dice cómo:  » El periodismo no da abasto para relatar el horror cotidiano: cuando no es la guerrilla, son los paras, entonces son las autoridades corruptas o arbitrarias; cuando eso se aplaca  sale la delincuencia común o salen los mafiosos; y cuando todos estos fallan, la naturaleza, que también es excesiva aquí, no nos falla  y nos sale un Armero o un Armenia».

Un país donde es posible festejar el carnaval y hablar de la masacre al mismo tiempo,  a pesar de nuestro amor irracional por la vida, nos matamos los unos a los otros por el ansia de vivir. Lo más grave es: Que a todos estos magnicidios los festejamos y conmemoramos con una estatua dice el Profesor Flórez: “ No se sabría responder con precisión, a un extranjero o a un niño, porqué en la mayoría de ciudades del País, en casi todos los parques importantes  tienen estatuas para asesinados y no para los logros de esas vidas que el puñal, la bomba o el revolver acabó”.

Somos dos países, uno en el papel y otro en la realidad, en cada Colombiano,  nos dice Márquez, cohabita la justicia y la impunidad. Cómo confiar en  una » pronta» y  «cumplida» justicia ante el informe rendido por la «Corporación Excelencia de la Justicia»  sobre corrupción en el ramo, que revela   un aumento anual del 7% de las investigaciones por efecto de la corrupción y  los  40  mil procesos disciplinarios  iniciados contra funcionarios públicos el año pasado?

Dice Margarita Vidal – «Estas cifras sobre deshonestidad y corrupción son para dejar sin palabras al Colombiano más optimista», agrega cómo, en los últimos cuatro años se han fallado 1.161 procesos asociados a corrupción en la administración de justicia, principalmente por fraude procesal y encubrimiento. Ante esta impunidad «La voz de la Resistencia» emisora de la FARC, acompasando consignas revolucionarias y vallenatos protestas, anunciaron realizar juicios a los corruptos. Dicen que frente a la ausencia del estado, los corruptos no tienen autoridad que los juzgue.

Los medios de comunicación  nos brindan una visión del país donde prima el gesto sobre la reflexión, el ímpetu sobre la razón, los medios de comunicación no se dan cuenta que su obligación es construir una sociedad civil positiva, con esperanza en un futuro mejor, estos señores no saben que: “ A Colombia ya no le caben más cicatrices ni más horror, por eso requiere de un periodismo que concilie, que no enfrente más a los sectores en conflicto y que fortalezca la libertad de información, cumpliendo éticamente con sus responsabilidades”

Dentro de este anecdotario de titulares y de artículos encontramos el titular de la columna editorial que escrita por el respetable Teólogo y con su pregunta del millón: ? Es la vida un valor absoluto?. Y dice: “ La conciencia está por encima de todo, por encima de la vida misma o existencia temporal». Su respuesta no merece comentarios ya que con  esto se ha vulnerado el derecho a la vida. La vida es un valor ético fundamental, a nivel  individual y del hombre como especie. Con una validez cósmica y para cualquier manifestación de lo que llamamos vida o comprendamos por vida, válida para todo ser y no sólo para el hombre. Por eso, esta afirmación es temeraria, de ella se desprende, la legalización del asesinato por conciencia. Esta es una parte del origen de nuestra violencia, los guerrilleros asesinan soldados por conciencia de clase, los militares y paramilitares hacen lo mismo, todos pretenden ser la partera de la historia por encargos de conciencia. Italo Mancini en su libro “El regreso de los rostros”, nos dice: “ Nuestro mundo, para vivirlo, amarlo, no nos viene dado por una neutra teoría del ser, no nos viene dado por los eventos de la historia o por los fenómenos de la naturaleza, nos viene dado por la existencia de esos inauditos centros de alteridad que son los rostros, rostros para mirar, para respetar y para acariciar ”.

Presto a cumplir con mi tarea, seguí leyendo las distintas secciones del periódico y constaté que mi colección anecdotario aumentaba, me preocupa mucho los $300.000 mensuales que un padre tiene que ahorrar durante diez años y ponerlos luego a producir durante otros diez años, para poder así brindarle una educación a su hijo dentro de 20 años, según el costo de una matrícula actual, así mismo, el titular que describe

el sistema de inteligencia de Colombia esta en crisis por la falta de credibilidad en el estado, referidas a las últimas masacres guerrilleras y de paramilitares, en un principio creía que se trataba de la inteligencia de nosotros los cristianos, pero era de la inteligencia militar.

Mi amigo, el que está en «Progredere» tiene toda la razón sobre la multiplicidad de imágenes del país, de la variedad de puntos de vista, de la esquizofrenia entre el país violento y el país de la paz. “ Los Colombianos somos capaces de los actos más nobles y de los más abyectos, de poemas sublimes y asesinatos dementes”.

Sólo me faltaba leer el suplemento literario y antes de comenzar a leerlo me hice la ilusión de encontrar algo confortable que recreara mi espíritu y así fu­e:

En su primer artículo aparece el diálogo de dos filósofos, quienes ajenos a mi nostalgia de titulares, nos hablan de las rosas y el amor dentro de un marco filosófico, están muy por encina de las masacres, la corrupción y de la Colombia desgarrada; por el contrario, en su diálogo cantan a la vida, al amor, no es que no estén comprometidos, están comprometidos con el arte, así sean cómplices del mismo naufragio.

La lectura del artículo pudo distraerme de mi silencio, me sentí cómplice de ese naufragio, de la

situación de mi país, me embriagó el poema citado de Tagore, pero el sosiego es efímero,  un asesor de la campaña presidencial de Samper, escribe una carta de lamento donde  nos habla de una Nación desgarrada, de la perdida de los valores, la falta de cohesión social en la familia, la sociedad, la suplantación de los valores como la honestidad, la solidaridad, la lealtad y la tolerancia eclipsados por la corrupción, el individualismo, la traición y la intransigencia y le reclama que estas reflexiones sobre la realidad de nuestra sociedad no pueden serle extrañas, ya que fueron la bandera política de nuestro actual desgobierno, termina diciendo que esa carta de lamento es: “ La Historia triste de un país que ha perdido el rumbo en medio de los más tremendos embates y necesita recobrar el sendero y que él es la esperanza”.

Ésta desolada visión de un estado sin instituciones de ninguna clase, pero no del todo inexplicable como lo dice López, no son sino manifestaciones, síntomas de un estado de cosas ya generalizado, en donde el tejido social, con sus reglas comunes ya no desempeña ningún papel.

De nuevo pienso en el domingo, en mi caminata dominguera, en el silencio cómplice del naufragio de nuestro país, en mis conmigos y vuelvo a la página, releo el  artículo  que habla de la rosa, la poesía y el amor. Para conjurar mi nostalgia y el estigma  Macondiano de la historia que se repite, me voy a caminar por la colina de mi pueblo repitiendo el poema de Tagore:

Líbrame de tus brazos de tu dulzura.

No más de ese vino de los besos, amada mía.

Esta nube de pesado incienso sofoca mi corazón.

Abre las puertas, haz lugar a la luz de la montaña.

Estoy perdido en ti, preso en los brazos de ternura.

Líbrame de tu hechizo

y devuélveme el valor de ofrecerte mi corazón de libertad.

LA DICHA DE SER NOSOTROS MISMOS

“El hombre decide al final por sí mismo

Y, en suma la educación debe ser

Educación hacia la capacidad de decidir “. 

Victor Frank

Uno de los legados más grandes que nos deja el desarrollo Científico en el mundo moderno, es el reconocimiento de la individualidad del ser humano, ya fuere en el ámbito biológico o de su comportamiento.¡Somos específicos, únicos e irrepetibles!

La creatividad del fenómeno viviente nos obsequió unas características específicas para  tener  la oportunidad de: “ Sentir la dicha de poder ser nosotros mismos”.  Henry David Thoreau  nos dice: “ Si yo no soy yo, quién puede serlo?”

El azar del código genético nos hizo así, ganadores del premio mayor de: “ Ser lo que verdaderamente somos. Nosotros mismos”. Nos dejó en libertad de elegir el proyecto de vida que cada uno quiere llevar, elección que se nos da a partir de ese horizonte intencional de nuestra conciencia y de nuestras vivencias personales, de lo que queremos ser. A partir de allí, el ser humano comienza a constituir mundo, dándole sentido a su  vida y significancia a sus  actos por elementales que sean.

Dentro de este contexto, emerge en el mundo moderno una serie de conceptos, que tienen que ver con el desarrollo del concepto de libertad  del ser humano, el respeto por el otro, el derecho del libre desarrollo de la personalidad, el derecho a no ser desplazado ni discriminado que, finalmente, se expresan en el derecho de cada cual a desarrollar su proyecto de vida o forma de andar por el mundo.

En síntesis, tener alas de libertad y  volar tan libres como Salvador Gaviota y ser pavos reales en el país de los pingüinos ya sea siendo Saras, Eduardos o Helenas, logrando finalmente, reírnos de  nosotros mismos; como Miguel el pájaro burlón con su estrategia de la ignorancia calculada.

También tenemos la libertad  de asistir a la escuela del aprendizaje para ser pingüinos, educarnos para pensar como pingüinos, comportarnos como pingüinos, en nuestra forma de andar y de vestir en un reino hecho para pingüinos. Cuya frialdad  y sosiego, no esperan una segunda oportunidad sobre la tierra, porque su  reino está condenado a la monotonía y al conformismo  burocrático,  garantía de la tradición cultural de los comportamientos pingüinescos o pedagogía de la apariencia orientada por el evangelio de la imitación y la costumbre. Reglas inalterables, donde lo que pensamos,  no guarda correspondencia con lo que sentimos y la forma como actuamos.  

Pero, para aquellos que desean una segunda oportunidad, tienen la posibilidad de elegir ya que existe otra escuela, la “del reino del aprendizaje” donde se enseñará a los hombres las artes de ser libres, claros y diferenciados. Allí, cada cual es libre de fabricar su fantasía a su antojo y  cuyo lema es: IMAGINA, INTENTA, PRUEBA Y REALIZA,  con ésto lograrás ser tu mismo, libre y diferente; entonces no tendrás lugar para el hábito, la costumbre y la intolerancia quienes serán el único enemigo del  Reino de la oportunidad.

Por eso, desde la perspectiva de la fábula “Un  pavo real en el reino de los pingüinos”  existen dos alternativas de elegir. La primera, es seguir siendo menores de edad y permanecer en el país de los pingüinos o por el contrario, conquistar esa mayoría de edad de ser nosotros mismos para llegar al reino de la oportunidad, al respecto el filósofo Kant nos dice:

“ La ilustración ( La educación o conquista del reino de la oportunidad) es la salida del hombre de su condición de menor de edad de la cual el mismo es culpable. La minoría de edad es la incapacidad de servirse de su propio

entendimiento sin la dirección de otro…! Ten el valor de servirte de tu propio entendimiento! es pues la divisa de la ilustración. La pereza y la cobardía son las causas de que la mayoría de los hombres, después de que la naturaleza los ha liberado desde tiempo atrás de conducción ajena, permanecen con gusto como menores de edad a lo largo de la vida, por lo cual le es muy fácil a otros el erigirse en tutores”   

Conquistar el reino de la oportunidad para ser mayores de edad es la invitación que nos hace la lectura del libro, porque la diversidad engrandece.

Las características de este reino están basadas en la formación que se  recibe en el reino del aprendizaje, que como pedagogía de la diversidad es una invitación a la libertad, al reconocimiento de nuestras diferencias con el otro;  a la identificación de los proyectos de vida de cada cual y sus roles en la sociedad, la familia y la organización.

Este reino de la oportunidad está en nuestras manos, así parezca  un sueño utópico, es un reino donde existe la aceptación, la confianza, el intercambio de opiniones. El requisito para pertenecer a él, es el desarrollo del talento, la inteligencia y la capacidad de compartir el conocimiento con los demás, lo que nos hará más sabios, sintiendo la dicha de poder ser nosotros mismos.

El reino de la oportunidad, no es un lugar específico es un estado mental, que podemos vivenciar en nuestra sociedad, en nuestras familias y en la empresa donde trabajamos.

Todo depende de nuestra actitud y forma como abordamos nuestra forma de andar por el mundo, respetando los roles elegidos por cada uno de los miembros de la sociedad, de ser flexibles y dar apertura a nuevas ideas, de fomentar en nuestras empresas actitudes positivas hacia el cambio,  corriendo el riesgo de equivocarnos y aprender de nuestros errores.

Este es un reto, que debemos asumir en este comienzo de siglo, constituye además, esa segunda oportunidad  tan anhelada por todos.

Sólo se requiere, aceptar la diversidad como una de las grandes fortunas que tenemos,  respetar el derecho a ser diferente que nos brinda el reino de la oportunidad, para lo cual, necesitamos un cambio de actitud en la forma como nos relacionamos con nosotros mismos y con el mundo de los otros.

Esta apertura espiritual debe comenzar con nosotros mismos, con la autoaceptación de nuestro ser, con el reconocimiento de nuestras debilidades y fortalezas y ser lo que verdaderamente somos, para que en esta forma, aceptemos al otro y nos reconciliemos con su diferencia, por eso:

SI CADA UNO ES

EL GRUPO ES

Y LA ORGANIZACION ES

EL COMPROMISO ES DE TODOS.

CUANDO UN AMIGO SE VA

“ Temprano madrugó la madrugada

Temprano estás rodando por el suelo

No perdono a la muerte enamorada

(…) No perdono ni a la tierra ni a la nada“.

Miguel Hernández

El domingo 20 de Marzo de 1983 los editores del primer número del  Magazín  Dominical del Espectador titularon su presentación con la frase: “ Los tiempos cambian”, y fueron tres las preguntas que en su momento hicieron los editores:

  • ¿Qué se han hecho los lectores de los suplementos literarios de los periódicos?
  • ¿Por qué sólo una mínima parte de ellos acude a este tipo de publicaciónes?
  • ¿Será que al público no le atrae el tema cultural?

Un domingo, dieciséis años, cuatro meses y dieciocho días después, estas tres preguntas no tienen una respuesta y podemos hacerlas de nuevo, inquietud que no me parece extraña, ya que en este país se arraigó la creencia colectiva de una historia circular: estamos  condenados a una repetición eterna, la cual aceptamos como forma de vida.

Los colombianos nos hemos acostumbrado a todo  y  a pesar del  gran reto que se formularon en un comienzo los editores, el Magazín, frente al silencio cómplice de todos sus lectores, “Requiescat in pace”.

 Silencio que emerge desde las más profundas  entrañas de nuestra nacionalidad que nos habla de una Colombia desgarrada, de una clase intelectual fosilizada que asiste callada  y vivencia un final y comienzo de siglo dentro de un proceso de descomposición social, política y económica sin precedentes.

Con una nostalgia que me llega hasta lo más profundo de mi ser, leo en la mañana  dominguera del ocho de agosto de 1999, cómo el Magazín se despide con un fúnebre amén y nos dice como Colombia  vive hoy uno de los momentos más críticos de su historia: “Donde el discurso de la Paz se muestra  como antípoda al discurso de la guerra”. Sin muchos comentarios los Editores prefirieron recordar los momentos alegres a las  despedidas melancólicas, manifestando cómo  nuestro país, además de  su pobreza económica, padece una pobreza expresiva.

Ocho días después, el día 15 de agosto como extraña coincidencia en la página editorial de El Espectador, dos amigos nuestros comparten un Réquiem. Por una parte, el vil asesinato de Garzón nos conmueve a todos, nos deja sin la esperanza de ver sonreír la paz en primavera, por la otra, el Magazín ya no está entre nosotros.

El Magazín al igual que Garzón tenía su sello personal. El Magazín, como suplemento literario era el nutriente espiritual de todos los  colombianos, un referente cultural de las clases más desprotegidas de nuestras provincias, su vocación literaria era de gran importancia en los pueblos pequeños donde constituía toda una caja de herramientas como texto  escolar y medio didáctico,  para los centros literarios de los Colegios de las regiones más apartadas de nuestro país, en donde sólo llegan los periódicos los días Domingos.  

El Magazín, a pesar de su vocación literaria, representaba toda una oportunidad para el desarrollo de un concepto integrador de las artes, para el ejercicio de una actitud crítica sin dogmatismo, actualizando a la vez nuestra información, nos puso en contacto con las nuevas tendencias del pensamiento y de las artes, por intermedio de sus análisis sociológicos, históricos y de las entrevistas a personajes nacionales e internacionales. Calificado como uno de los mejores suplementos literarios de Latino América, trascendió a la literatura de masas y abrió las  puertas para conocer autores nuevos.

Su orientación pluralista y polifacética en los distintos campos, brindó una apertura a la democratización de la cultura, a la información bibliográfica y a   la expresión del arte en general.

Bajó de los pedestales a muchos  que pretendieron elitizar la cultura. El Magazín secularizó la cultura, ya que la colocó en manos de todos. La suspensión del Magazín fue una decisión equivocada puesto que muchas personas accedían en forma económica a este espacio cultural, por eso reconocemos al igual que Ignacio Ramírez: “ Nunca ha estado tan herida y tan ofendida la cultura Colombiana como en estos tiempos de pánico, ya que con el pretexto de buscar la paz, se le da todo a la guerra”.

Garzón por su parte, con su humor, inteligencia e irreverencia desmitificó y redujo al absurdo a la clase política colombiana, denunció sus vicios y atrocidades y dijo la verdad de una manera inteligente. Garzón representó nuestra voz, y como pocos, llegó a todos sin distinción, hizo que nos sintiéramos representados, llevó la risa a los corazones de las clases más humildes, nos enseñó a llamar las cosas por su nombre, a reír frente a la adversidad,  nos enseñó que  la expresión más humana de todas es la risa.

Solo la barbarie puede desconocer que la sonrisa viene de la inteligencia y se dirige a la inteligencia, que lo cómico sólo puede darse dentro del ámbito humano como lo señala Bergson,  ya que la risa nos pertenece a todos sin distinción, que exige la participación de todos, por eso, la muerte de Garzón a todos nos toca y estremece.

Los que mataron a Garzón son enemigos de la paz y de Colombia porque en una sociedad próspera e inteligente sólo es posible la sonrisa, nadie se imagina un pueblo civilizado llorando, sólo los bárbaros son amigos del dolor y de las  lágrimas. Porque la sonrisa de Garzón era un “Significante Social” en nuestra Colombia desgarrada. Quienes mataron a Garzón se equivocaron, quienes mataron a Garzón, “Mataron la sonrisa pero no nos matarán la esperanza.”

Ahora recuerdo cómo en forma premonitoria Juan Manuel Roca  en el Magazín Nro: 811 del 27 de noviembre de 1998 al finalizar su artículo “ Muerte del oulsider” escribió el epitafio para Garzón y para el Magazín cuando dijo: “ La supresión del que disiente, la satanización de quien desafina en el coro o canta a capella, no es otra cosa que una muestra de  impotencia cultural, de un cierre de caminos, que en este caso no se hace ni al andar».

Todo parece indicar que el estigma  Macondiano nos cierra otra vez los caminos a la segunda oportunidad sobre la tierra y que al igual que las estirpes condenadas a Cien años de Soledad seguiremos despilfarrando nuestras esperanzas,  seguiremos asesinando la sonrisa.

EL HOMBRE DECIDE AL FINAL

 POR SÍ MISMO

“La minoría de edad es la incapacidad de servirse de su propio entendimiento sin la dirección de otro… Sapere Aude! (Atrévete a pensar ) ¡ Ten el valor de servirte de tu propio entendimiento!”

KANT

A pesar de la tarde invernal y su neblina, la colina de Chipre se dispuso a fabricarse un nuevo atardecer en este clima fenoménico y  niñezco que padece en  estos tiempos nuestra ciudad.

Por eso, fue menester apaciguar el espíritu y alejarlo un poco de las preocupaciones cotidianas. Qué mejor que caminar y tener el placer de embriagarme del atardecer y la  sinfonía de colores con que el  rey sol despide su trabajo planetario. Es el momento de reconciliar a mis conmigos, hacer el balance de un nuevo día en este viaje a «Progredere» y  dejar que los pasos me llevaran a través de la colina.

El camino ha sido largo y no muy amplio, ya lo dijo el poeta; por eso se acompaña de lunas y nostalgias en los atajos del camino, y como pretendiendo anidar la esperanza de un encuentro, unas veces se le ve transitar por los senderos acompañado del silencio del paisaje, dejando que múltiples pensamientos converjan en su espíritu de caminante, otras veces, prefiere dejarlos fluir y que ellos mismos se organicen al azar; ellos,  testigos mudos  de nuestros estados de conciencia,  nos dicen lo que somos.

Somos lo que pensamos, nuestros pensamientos habitan los iluminados rincones de nuestra conciencia, poseen el espíritu y viajan más allá de la velocidad de la  luz, se dejan engullir por los agujeros negros del espacio donando su energía a la construcción de mundos donde gobiernan las hadas  de la creatividad y de la fantasía; saltan de una constelación a otra, juegan con los sueños al encanto del Universo y con el deseo de  eclipsar el sol,  se  recuestan en las nubes de la tarde, allí esperan que las sombras de la noche pueblen todos los rincones, mientras la luz de un lucero madrugador emerge en el horizonte y saluda a la luna enamorada.

No obstante,  el sosiego espiritual de  caminante: un pensamiento aparece en cada momento en mi balance, ahí está presente. Cómo cumplir con mis obligaciones académicas de aprendizaje de adulto, en especial a la pregunta: ¿Cuál es la responsabilidad que implica ser educador?,  a la cual debo dar una respuesta.

De inmediato vienen a mi mente viejos escenarios. Quince años atrás al terminar mis estudios de Maestría de filosofía, arrodillado  ante mí mismo y frente a mi  ignorancia, me prometí no someterme más a este tormento de encontrarme en un aula de clase.  Primero hice la promesa de no ser alumno de nadie, me producía  repugnancia el verme sentado en un pupitre, la puntualidad de los horarios y no poder hacer lo que me viniera y diera la gana  con mi tiempo, pero jamás pude cumplirlo. Como un adicto, viajé de nuevo al reino del aprendizaje y seguí frecuentando los claustros académicos. En busca de aprender a gerenciar mis Talentos, cometí otra vez aprendizaje; comprometiendo y enclaustrando mi tiempo, mi cuerpo y mi espíritu.

Como mordiéndome mi propia cola, ahora, en esta tarde de invierno, debo inventarme una respuesta  a la pregunta con la que comienza el tema “Aprendizaje de Adultos”, pregunta de por sí  complicada, parecida a la de Hawking el científico, el mismo que José Vélez Sáenz leyó y dijo: “ Me leí el libro de Stephen Hawking  y no entendí ni Jota”, el cual, ante la   pregunta:  ¿Qué estuvo haciendo Dios antes del tiempo?  Hawking le contestó: “Dios estaba inventando el infierno para los que hicieran esta pregunta”.

Tengo que admitir que  la respuesta a la  pregunta tiene las mismas connotaciones de la anterior y que de entrada no tengo una respuesta correcta, pero  debo  asumir el reto partiendo de una reflexión que intentaré hacer en forma lúdica desde la perspectiva de mis propias vivencias.

Tengo que mandar  al infierno a mi concepción de profesor como lo hizo Hawking y admitir que la respuesta hace parte, como dice kundera, de la insoportable levedad de mi ser.

A lo mejor termine por reconocer, como dicen en mi pueblo, “Quien  no sirve para aprender lo ponen a enseñar”, fiel al refrán y después de mentirme a mí mismo, mediante la promesa de no volver a asistir jamás a una aula de clase y admitiendo jugar a la ignorancia calculada del pájaro burlón, cometí enseñanza secundaria y  universitaria. Jugué a ser maestro con la pretensión de que el conocimiento se podía trasmitir. Recuerdo que muchas veces, cuando mis alumnos se quedaban quietos y en silencio con su mirada  fija casi en una actitud catatónica, tuve  la impresión de que verdaderamente el conocimiento era viajero de los aires y de las aulas, depositándose en las corporeidades estáticas de mis alumnos.

Debo confesar que mi adición de no aguantarme las ganas de enseñar terminó por sustracción de materia. En realidad creo que fue debido a la complejidad pedagógica de mis cursos de epistemología de la física y de  la biología. Dicen unos que las materias desaparecieron del pénsun académico de la Facultad de Filosofía, por  una real sustracción de materia, ya que fueron eliminadas del curriculum.

Por la otra, los de la oposición, escupieron desde sus profundos y oscuros rincones de la metafísica: La facultad no puede darse el lujo de sacar amantes de la filosofía por la  filosofía, y la filosofía debe ser una profesión y no sólo amor por el conocimiento o la verdad, es  necesario dar el  título de Licenciado a nivel pedagógico. En fin, muchos años después cuando terminé de leer  el libro  “El mundo de Sofía”  me di cuenta de que la filosofía no se enseña, se  incorpora a nuestro mundo  como vivencia o relato estructurado que hemos asumido como realidad de nuestro mundo, que  vivimos  en la cotidianidad y en ésto le concedo la razón a Voltaire cuando dijo que filosofar es:  “Cuando el que escucha no sabe qué quiere decir el que  habla y el que habla no sabe tampoco que quiere decir con lo que dice”.

Ahora entiendo porque el filósofo de Envigado en su finca de «Otraparte «repetía a boca llena que él no enseñaba a nadie, que arrojaba a sus alumnos en brazos de sí mismos; en otras palabras, a una reconciliación con sus voluntades, a una identificación y reconocimiento de  las necesidades y potencialidades para que luego fueran socializadas con sus congéneres, llámense familia, amigos, compañeros de trabajo o sociedad en general.

Qué difícil es llegar a sentirnos mayores de edad y tener el valor de servirnos y regirnos por nuestro propio entendimiento. La minoría de edad es un estado del cual nosotros mismos somos culpables, así lo dijo kant  en la respuesta a la pregunta para qué sirve la ilustración.  Nos es muy cómodo aceptar que alguien se nos erija como tutor, que alguien nos protagonice nuestro proyecto de vida. Nos da miedo asumir nuestra identidad y ser protagonistas de nuestro propio destino.

Es desde esta perspectiva como debemos abordar el proceso de educación de adultos, más orientado a la formación de las estructuras del ser, desatando las ataduras que nos impiden movernos espiritualmente,  y una vez libertados,  compartiremos con el grupo de trabajo la nueva visión del mundo, para que  en equipo analicemos la realidad, e incorporemos nuestras ideas a la experiencia cotidiana, creando espacios democráticos o «laboratorios para la experiencia». Si logramos lo anterior, el surgimiento de una nueva visión del mundo abrirá las puertas al cambio de actitud en las organizaciones y en nosotros mismos.

Lo que el adulto asume como realidad del mundo, es el relato de los hechos que ha seleccionado, nuestra narrativa personal (su propio cuento), el cual ha unido y cargado de sentido. Son realidades incorporadas a manera de relato de lo que vivenció y escuchó en su casa, en la escuela y en la institución donde trabaja.

El adulto sólo asimila lo que le es cotidiano, se apropia de la  realidad y la incorpora como un acontecimiento individual, que luego lo posibilita para una vida en sociedad.

La nueva escuela, nos dice que: “Vemos lo que nuestra estructura nos permite ver, y escuchamos lo que nuestra «“estructura argumental ”  nos permite escuchar. Más aún, buscamos activamente confirmar nuestros argumentos  para darle coherencia al mundo y así  sentir que somos lo que siempre hemos sido. Del mismo modo, las organizaciones  ven lo que pueden ver y buscan ver lo que confirma sus estructuras narrativas”.

Por eso los contenidos deben de estar orientados a ser una guía de su forma de andar por el mundo, a un aprendizaje de un estilo de vida en sociedad, en busca de su bienestar y felicidad.

En esta búsqueda sin término que nos acompaña  en este comienzo de siglo, se hace necesario desarrollar estrategias que nos posibiliten realizar una nueva pedagogía orientada más a la apertura de nuevas experiencias, lo que significa permitir el flujo de ideas,  sensaciones y vivencias que son parte de nosotros mismos,  una educación para  la vida.

Hoy más que nunca en nuestras escuelas, colegios, universidades y empresas se requieren de un proceso reeducativo que saque al ser humano del mito de la caverna Platónica, que permita derrumbar el viejo paradigma de las sombras y ecos de la realidad. Comenzar con desaprender para luego aprender,  aprender  (escuelas de auto-aprendizaje permanente), basado en las interacciones de los equipos que forman las organizaciones, un aprendizaje basado en una visión total de la realidad,  ya fuere de la familia, la sociedad y de la institucional. Aquí reside la responsabilidad que implica ser educador, romper los viejos esquemas que orientaban la vida, derrumbar los viejos paradigmas de enseñanza–aprendizaje mediante un proceso pedagógico participativo democrático donde la relación educador–educando tradicional se elimine por un concepto más amplio basado en la tolerancia, la pluralidad, el respeto  por el otro, el respeto por el diferente.

Savater nos dice:“ Educar es precisamente preparar a las personas para el buen uso de la sociedad, del mundo, de los instrumentos, de su cuerpo. La educación es formar un ser humano integral, completo, capaz de ciudadanía, capaz de participar y criticar  las instrucciones”.

Este es el reto que debemos asumir. Nuestra responsabilidad como educadores es la única posibilidad de abordar el nuevo siglo y poder construir seres para la vida y no para la muerte, hombres que aprendan a disfrutar la vida y a gozarse su forma de andar por el mundo.

Para lo anterior, es necesario un cambio de los viejos modelos mentales que nos acompañan en el momento. Romper esas viejas estructuras pedagógicas mediante metodologías interactivas y participativas, orientadas a la cotidianidad del hombre, llámese familia, lugar de trabajo, instituciones, medio ambiente o sociedad en general.

La suerte está echada,  estando de acuerdo con  Victor Franck:  Si la educación  sirve para algo, es educación hacia la capacidad de decidir y  formar

seres autónomos; educación para preparar hombres para el buen uso de  sí mismos y del mundo.

MEMORIA INSTITUCIONAL

«La tierra – creo – es para caminar sobre ella aunque sea inevitable que nos salpique el lodo, y no me parece muy airada la situación de quien resuelve estarse quieto sólo para  salvar sus vestidos de la salpicadura. Ese lodo no mancha sino al que está ya sucio «

José Luis Romero

El ser humano en su estado natural, no sujeto a reflexiones, en su condición de inmediatez instintiva y libertad en su albedrío, no requería de Seguridad Social, vivía en paz con su entorno y en completa relación dinámica con él.

La evolución biológica y cultural trajo consigo su autorreconocimiento y la estructuración de un yo y con ellas las relaciones intersubjetivas, estas relaciones dieron nacimiento a la sociedad y con ellas el aprovechamiento, de unos pocos, de las riquezas de la comunidad, surgiendo la desigualdad entre los hombres.

De la desigualdad entre los hombres emergen los sentimientos humanos de altruismo y solidaridad, los que dan nacimiento a lo que bien podemos denominar Seguridad Social.

Por eso, podemos decir que el concepto de solidaridad, es fundamento histórico – social de lo que más tarde denominamos Seguridad Social, un concepto tan antiguo como la sociedad misma, como el hombre mismo.

La Seguridad Social se entiende como el conjunto de derechos protectores del ser humano  en todas las facetas de su desarrollo (desde la cuna hasta la muerte). Su filosofía, comprende el sentido, la dignidad y libertad humana.

La historia y su estructura, es la vida social y política del ser humano, por eso, el principio  de solidaridad lo vemos estructurarse incipientemente en los clanes y tribus, en la sociedad esclavista, en la sociedad feudal a través de las guildas y cofradías de oficios; se le ve  resurgir entre las ruinas de los gremios de artesanos de la edad media y es el germen de los grandes filósofos contractuales: Hoobes, Locke y Rousseau en los siglos XVII y XVIII.

Se levanta airoso con las ideas de igualdad y fraternidad de la revolución francesa y las conquistas sindicales de la naciente revolución industrial. Surge como bandera de lucha ante el dolor y sacrificio de la clase trabajadora, e incorpora la necesidad de su universalidad con la proclamación  Universal de los Derechos del Hombre aprobados el 10 de Diciembre de 1948, que a la letra, dice: »  Toda persona como miembro de la sociedad, tiene derecho a la Seguridad Social, y a obtener mediante el esfuerzo nacional y la cooperación internacional, la satisfacción de sus derechos económicos, sociales y culturales indispensables a su dignidad, y al libre desarrollo de su personalidad”.

La amplitud conceptual del término, nos permite decir que es la estrella de Belén del ser Humano; hacia ella giran todas las miradas, su fin es el bienestar, por eso Seguridad Social y bienestar son términos que se conjugan al unísono, constituyendo todo un principio de esperanza.

Al celebrar hoy 30 años del Seguro Social de Caldas, podemos afirmar que las Instituciones como los viejos soldados se sostienen en el campo de batalla, las acompaña una especie de fortaleza y sosiego a pesar de sus crisis. Ellas también tienen su propia historia, manejan sus recuerdos y piensan en no caer en la tierra del olvido.

El Seguro Social  es una de estas instituciones y  largo proceso histórico la acompaña en nuestro país, proceso que podemos rastrear desde el congreso de Angostura, año de 1819 donde Bolívar expresa claramente:  «El sistema de Gobierno más perfecto es aquel que produce mayor suma de felicidad posible, mayor suma de estabilidad política y mayor suma de Seguridad Social «.

Pero los planteamientos más novedosos están consignados en el discurso de Estado que el año de 1904 hizo ante el Senado de la República el General Rafael Uribe Uribe denominado » Socialismo de Estado» donde el general expresa que una de las preocupaciones básicas del Estado debe ser la seguridad social.

A partir de este momento, nuestros dirigentes,  empiezan a preocuparse por la Seguridad Social, dando comienzo a una actividad legislativa que duró cerca de 50 años y que finalmente culminó con la Ley 90 del año de 1946, donde se crea el (ICSS) Instituto Colombiano de Seguros Sociales.

A pesar de este grave error histórico que atomizó las Instituciones de Seguridad Social,  que redujo el concepto mismo a una pequeña parte de lo que fundamentalmente es, un término tan amplio como es la Seguridad Social. La clase trabajadora Colombiana logró ser protegida por el naciente Instituto, frente a los riesgos de: Enfermedad común y maternidad a partir de abril de 1950. Accidente de trabajo y enfermedad profesional en julio de 1965. Invalidez vejez y muerte en julio de 1967.

Un estudio realizado en 1964 por el Departamento de Planeación del Instituto Colombiano de Seguros Sociales (ICSS),  hoy Seguros Sociales (ISS) posibilitó la ampliación de cobertura de la Seguridad Social en nuestro Departamento. Hace 30 años el decreto 700 de Marzo 21 de 1966 creó la que en un principio se denominó Oficina Local de Manizales.

Por eso, hoy treinta años después, devolviendo y revisando atentamente las páginas de la historia, encontramos que son los hechos que han orientado las acciones de los hombres, y estos hechos los apreciamos en la institución que a pesar de sus crisis y limitaciones, permanece allí como los viejos robles.

Porque el hombre como artesano sin límites, parece estar condenado por la historia a ser un simple espectador, las instituciones permanecen y muchas veces creemos que su transformación es espontánea. Sólo el eje del tiempo es el mudo testigo de las acciones de estos hombres que allí están y han estado. Su labor es eclipsada por este juez implacable del tiempo.

En este país, donde la semilla del olvido parece crecer en todos los rincones, el concepto de historia pierde su vigencia porque el presente y pasado se nos confunden, es necesario creer en  las Instituciones, en la esperanza de un mañana y de una vida mejor, en una Institución fortalecida como principio de esperanza.

Son treinta años de vida Institucional, que permiten al Seguro social de Caldas tener una memoria institucional como conjuro para no caer en la tierra del olvido, con el objeto de no repetir la historia, aprendiendo de nuestros errores y de nuestros aciertos, y poder tener la certeza de que nuestra experiencia, en algún momento, estuvo cargada de conciencia y su referencia como quehacer, por eso, nos atrevernos a preguntar.

¿El hombre dónde estuvo?.

Desde su primera estructura orgánica aprobada por Resolución 012 del 30 de Junio de 1966, se fueron estableciendo las oficinas administrativas y se llama a inscripción a los municipios de Manizales, Neira, Palestina y Villamaría, siendo el primer administrador el Doctor Germán Rodríguez Espinosa iniciando sus labores el día 19 de Septiembre de 1966 con los servicios Médicos  y Odontológicos; en este primer año el Instituto Colombiano de los Seguros Sociales contaba con 90 funcionarios de planta y reportaba 6.154 consultas y 761 Urgencias.

Treinta años después, el Seguro Social cuenta con una cobertura en todo el Departamento, tiene en la actualidad 1.117 funcionarios y protege una población de 311.411 beneficiarios, los que demandaron en el año de 1995 un total de 450.338 consultas de medicina general; 60.597 consultas médicas especializadas, 166.711 consultas de urgencias y 6.481 intervenciones quirúrgicas. Además se pagó puntualmente 12.000 pensiones mensuales, así como se  atendieron a 15.000 afiliados en nuestra aseguradora ATP. Estas estadísticas dan respuesta a la pregunta. ¿ El hombre dónde estuvo ?.

Pero la historia del Seguro Social de Caldas no se puede reducir a una mera enumeración de fechas, datos estadísticos y de nombres, los cuales fríamente nos pueden demostrar su avance y transformación. Cuantitativamente y cualitativamente la institución es la empresa que brinda Seguridad Social integral mas sólidamente posicionada a nivel Departamental; la Seccional lidera en estos momentos uno de los procesos más grandes de su historia. Así mismo en este año se apresta a dar apertura al Centro de Atención de San Rafael, considerado como piloto en el ámbito nacional, lo han seleccionado como prototipo de descentralización. De igual forma, se está ejecutando el proyecto de Reordenamiento Administrativo y Asistencial de la Clínica con una inversión de más de 3.000 millones de pesos, con el fin de ponerla en su  total capacidad de funcionamiento.

Asumiendo la responsabilidad de preguntar por nuestro pasado y su contribución en la conformación de nuestro presente, dentro de las posibles alternativas de un futuro mejor, en estos hechos basamos nuestro principio de esperanza y cumplimiento de la MISION de: “ Ser líderes en la protección del afiliado y su familia, ofreciendo servicios de salud Integrales y prestaciones económicas con calidad y eficiencia» y la VISION de: “ Ser la empresa de Seguridad Social preferida de los colombianos por la calidad de sus servicios y su amplia cobertura nacional.»

MANIZALES CIUDAD SALUDABLE

» La salud se crea y se vive en el marco de la vida cotidiana: en los centros de enseñanza, de trabajo y de recreo. La salud es el resultado de los cuidados que uno se dispone a sí mismo y a los demás, de la capacidad de tomar decisiones y controlar la vida propia y de asegurar que la sociedad en que vivimos ofrezca a todos sus miembros las posibilidades de gozar de un buen estado de salud «

Carta de Bogotá

Con el lema » Ciudades sanas para una vida mejor» Manizales celebra hoy, siete de Abril, el día Mundial de la salud. Correspondiente a la celebración de la convocatoria de la Organización Mundial de la Salud (OMS) con el fin de dedicar dicho día a las Ciudades sanas del mundo.

Manizales es una de estas Ciudades. En ella se viene desarrollando un proyecto de «Ciudad Saludable», auspiciado por la Organización Panamericana de la salud ( OPS), que constituye el trabajo de varios años dedicados a la conformación  de esta estrategia y cuya solidez es

incuestionable para abordar la problemática de salud de las ciudades del mundo moderno.

Desde la declaración de Alma-Atta en Rusia y su propósito: «De salud para todos en el año dos mil», donde se nos habla de los procesos de participación comunitaria como herramientas básicas de la atención de salud, pasando por los modernos conceptos de promoción de la salud y prevención de la enfermedad, expuestos en forma clara y diferenciada en la Carta de Ottawa en 1986 y en la Carta de Bogotá 1988, las que señalan estrategias donde es posible generar y estructurar procesos de desarrollo sostenible que conduzcan al bienestar de las poblaciones.

Los conceptos y estrategias de promoción de la salud y de estilos de vida saludable, se enmarcan dentro de políticas que buscan proporcionar a las ciudades  y pueblos del mundo los medios para mejorar su salud y ejercer un mayor control sobre la misma, con el objetivo de que nuestras ciudades alcancen el adecuado bienestar físico, mental y social, como sujetos Bio-Psico-Sociales y puedan en esta forma realizar su proyecto de vida, satisfaciendo sus necesidades y aspiraciones.

Manizales como pionera en el país de los procesos de integración funcional de la atención de salud y de los procesos de descentralización administrativa del sector salud, lidera a través  de sus Instituciones de Salud, un plan de transformación que la hace merecedora de ser una ciudad saludable, así se lee en el documento » Manizales a healthy city » de la OMS, que constituye una verdadera carta de presentación en el ámbito internacional, allí se señalan las estrategias y acciones que la ciudad viene desarrollando por intermedio de la Alcaldía de Manizales, la Secretaria de Salud, la Dirección de Salud de Caldas, Asbasalud y otras Instituciones entre ellas el ISS.

Reconocido es de todos, que el vertiginoso avance de las diferentes ciencias biológicas, humanas y sociales de finales de siglo, nos proporcionan una armadura científica-conceptual de carácter holístico del proceso Salud-enfermedad.

Muchos de estas investigaciones y conceptos son considerados dentro de la estrategia de: » Ciudades Sanas para una vida mejor». Por eso, las acciones se han enfocado a los escenarios y sujetos sociales, en donde cada individuo opta y participa en la construcción de su propia salud y la de los otros desde el lugar social que pertenezca, ya sea institucional, familiar y social.

La salud desde esta perspectiva, se entiende en sentido positivo, como realización cotidiana del proyecto de vida de los sujetos, enfocado hacia el bienestar y mejoramiento de la calidad de vida. 

La salud entendida como una construcción intencional e intencionada, es decir, constructora de vida colectiva y ciudadana, dentro de las políticas sociales del estado,  sólo es posible dentro de un proceso de participación ciudadana, tanto del estado como de la sociedad civil.

Como una respuesta objetiva para el desarrollo de estos conceptos, el «Plan Estratégico» diseñado y expuesto en el Proyecto: » Ciudades Sanas para una vida mejor», contempla una serie de objetivos y metas a cumplir en nuestra Ciudad y en el Departamento para  antes de finalizar el siglo, convirtiendo a Manizales, en la pionera en el país  en este tipo de estrategias.

Las áreas operativas para implementar la estrategia son cinco:

  • Elaboración de políticas públicas saludables.
  • Creación de ambientes saludables,
  • Fortalecimiento de la acción comunitaria.
  • Desarrollo de habilidades personales y cambios en los estilos de vida.
  • Reordenamiento administrativo y asistencial de las acciones de los servicios de salud.

Estos objetivos estratégicos requieren de una responsabilidad compartida entre los sujetos, las instituciones, organizaciones de la sociedad civil y el Estado. A partir de esta concepción, la promoción de la salud se convierte en una estrategia de concertación social para el logro de las metas de salud fijadas.

Como irrumpir en el futuro.

El Seguro Social Seccional de Caldas, coherente con las políticas señaladas por el Nivel Nacional dentro del Plan quinquenal para la promoción de la salud y prevención de la enfermedad, se ha integrado a nivel Departamental con el proyecto de » Iniciativas públicas saludables». El Plan como programa de salud, desarrolla las estrategias señaladas por la Organización Mundial de la Salud en los aspectos de promoción y prevención.

El programa plantea la necesidad de participar en los planes de desarrollo regionales y locales, con el objeto de articular las políticas de salud de la Institución y los Municipios y, adelantar en esta forma, acciones intersectoriales para construcción de mejores condiciones de vida de la población.

De igual forma, con su proyecto de promoción de estilos de vida saludable, el Seguro Social es modelo en el eje cafetero en la formulación y ejecución de proyectos de promoción y prevención. Caso específico, el «Proyecto de Salud Sexual»,  que busca generar en la comunidad comportamientos sexuales saludables y, a su vez, prevenir patologías asociadas al ejercicio de la sexualidad como las enfermedades de transmisión sexual ( ETS-SIDA) y otras más. El proyecto parte de la estrategia de formación de multiplicadores para la promoción de la salud sexual de la comunidad.

Igualmente, la Seccional cuenta con otros programas de promoción de la salud y prevención, como: Prevención del CA de Cervix, hipertensión arterial y el programa de prevención del maltrato infantil, modelo en el ámbito nacional e internacional.

Las acciones de promoción y prevención son  orientadas a la incorporación y práctica de actitudes positivas para la vida, las que tienen como escenario la familia, sociedad y el lugar de trabajo; en un sentido amplio, depende no sólo de la opción o decisión individual sino de los estímulos, formación y condiciones del entorno vital del ser humano.

Para el desarrollo de estas estrategias dentro del Plan quinquenal se  han presentado los proyectos de:

  • Adquisición de la «Casa para la salud» que operará con el modelo de prevención y promoción expuesto.
  • Construcción de los Centros de Atención Ambulatoria (CAA) en Manizales (San Rafael), la Dorada, Chinchina y la ampliación del CAA  Nro. 1, con el fin de fortalecer el proceso de atención a nivel básico.
  • Presentación del proyecto «Reordenamiento Administrativo y Asistencial de la Clínica de Villa Pilar», el cual considera la creación de la Unidad de Cuidados Intensivos, dotación de cuatro quirófanos y ampliación de la capacidad de oferta de camas en 109.

Con esta infraestructura física la Institución desea abordar con alegría la alborada del siglo XXI y  espera desarrollar la estrategia del nuevo modelo de atención de salud con énfasis en la promoción y la prevención.

Tres estrategias le señalan el norte a la Institución y desde las cuales será posible estimular y generar procesos que conducen a la salud de los beneficiarios.

  1. La participación de los ciudadanos, las instituciones, los sectores sociales y las organizaciones de la sociedad civil.
  2. La concertación y articulación de las decisiones políticas, a partir de la convergencia, encuentro y relación entre los actores sociales.
  3. Fortalecimiento de la comunicación referida  a los  momentos o procesos por los cuales los sujetos intercambian saberes, realidades y representaciones de su realidad como sujetos sociales.

Finalmente, hoy 7 de Abril al celebrar el día Mundial de la Salud, dedicado a las ciudades sanas, es bueno destacar el laborioso trabajo de muchos investigadores que a nivel de nuestra Manizales del alma, han aportado en forma eficiente y silenciosa para la construcción de una sociedad sana, que se prepara para entrar por la puerta grande al siglo XXI.    

LA MEDICINA FAMILIAR

El grado de desarrollo de una ciencia lo establece su nivel de investigación pura y aplicada, además de su desarrollo  teórico, que finalmente se traduce en hechos concretos, como el bienestar humano.

La medicina como ciencia no ajena a su desarrollo, posee un caudal de conocimientos que denominamos “Saber Médico”, o conjunto sistemático de conceptos y experiencias acerca de su objeto, la salud humana.  Pero esta arquitectura conceptual requiere de fundamentación teórica, que de respuesta a los avances y retos de la ciencia médica y su posterior confrontación objetiva o práctica médica.

La relación dialéctica entre saber  médico y práctica médica, ha llevado a  la Medicina a replantearse su espacio operativo; haciéndose necesario profundizar sobre su referencia objetiva:  El hombre en todo su contexto, familia, ambiente  y lugar de trabajo.

Así la salud, como valor histórico y social, adquiere su dinámica dentro   de la unidad bio-sico-afectiva y social  (Hombre y su entorno social y familiar), apareciendo por lo tanto, en enfoque más integrador de la salud y que se expresa en una de sus partes como Medicina Familiar.

Fundamentos Filosóficos

La Medicina Familiar como síntesis conceptual del saber médico y la práctica médica, se fundamenta  teóricamente  en la totalidad o complejidad  organizada, toma al ser humano como un todo y en interrelación  con su espacio  vital, no como un mero agregado de órganos y de factores externos que lo fragmenta, sino como un sistema abierto que interactúa en cada momento y en cada lugar.

Esta concepción rompe el esquema mecanicista de la medicina, o sea aquella  donde la sumatoria mecánica de las partes, sólo requería una  actitud aislada, o actividad  curativa.

La nueva  concepción, trasciende su enfoque, ya que su visión sobre el problema es más amplia; es un enfoque multicausal de la enfermedad como fenómeno social.

La primera actitud se debió al avance de la ciencia médica en la investigación clínica, y como producto, el incremento de las especialidades a partir de la primera  guerra mundial;  por eso, la especialización se convirtió  “saber cada vez más y más de cada vez menos y menos”.

Lo anterior no quiere decir que no sean indispensables los especialistas; la especialización o reducción conceptual  es necesaria en cualquier ciencia, siempre y cuando no se atomice  del objeto de su conocimiento.

La atomización, la búsqueda de elementos primarios en biología, corresponde a una actitud reduccionista del fenómeno vital,  se pierde la visión del conjunto por la particularidad.   Es en esta forma como el profesional  especializado adquiere un saber reducido que en la práctica médica también reduce su aplicabilidad.

La Medicina Familiar, al  mirar el ser humano como un todo y en sus múltiples factores que interrelacionan su complejidad organizada, es una actitud holística (totalidad); donde saber  médico y práctica médica  se dan en amplitud horizontal   con referencia a  su objeto.

La tendencia reduccionista verticaliza  su área operativa  y conceptual, ocupándose de los aspectos episódicos en la evolución de las enfermedades.  La concepción holística considera la enfermedad como un proceso, el cual tiene una historia natural en interrelación familia–ambiente y lugar de trabajo.

Se argumenta, por lo tanto, que la Academia debe dar respuesta a este nuevo enfoque holístico, con diseños curriculares que posibiliten la nueva síntesis al interior de las ciencias médicas, diseños que no sean una sobrecarga del currículo, sino que su filosofía esté implicita en cada materia, ya que el médico general formado en la academia, es un retazo de conceptos que le dan los especialistas o maestros, por eso su referencia en la práctica es fraccionada.   La respuesta exige un cambio  en que las escuelas de medicina, profesionales de la salud y demás instituciones de salud se comprometan a darle vigencia al sistema.

La Medicina Familiar al integrar conceptualmente el fenómeno vital, lo interrelaciona con las  demás ciencias, por lo tanto  su visión ante su problemática es multidisciplinaria  en cuanto a su conformación, pero interdisciplinaria en la referencia objetiva o producto.

Características del nuevo concepto de salud

Al ampliarse el marco conceptual de las ciencias médicas a través del concepto de salud familiar, la salud rescata su vigencia histórica y su tratamiento integral y exige una valoración ética científica y eficiente de su objeto, y de la misma forma el proceso de atención debe proporcionar continuidad en cuanto a sus acciones y permanencias de las mismas, lo que hace más dinámico el concepto y compromete al Equipo de Salud  y a la Comunidad.

El nuevo  concepto de salud requiere de “un médico experto en el manejo  de todos aquellos problemas inherentes al paciente y a su familia, un médico que se dé cuenta de que  la enfermedad puede ser algo diferente en grupos distintos, en varias edades o en ambientes diversos”, y que debe estar apoyado por un Equipo y genere una acción integral, continua y permanente dirigida al sujeto receptor de la acción:  la comunidad, quien se vuelve agente partícipe del cuidado de la salud, ya que asume responsabilidades en cuanto a su salud y bienestar propios y de los de la colectividad.  Todo lo anterior, posibilita a la Comunidad para ser agente de su propio desarrollo en vez de ser beneficiarios pasivos.

EL INSTANTE DE UN ADIOS

«El adios es una lágrima

revestida de valentía»

Desde esta colina adornada de nevado y bajo un sol radiante de invierno, hoy acaricio un grato recuerdo con el que comenzaré a construir una nueva fantasía en la que el tiempo retome su dimensión atemporal y recobre el instante de un adiós, donde las palabras se anudaron de silencios.

Porque son este tipo de vivencias que al armarse de sentido sobrepasan el umbral de las palabras, dando así, trascendencia a las acciones posibilitándonos para construir un mundo de esperanza. Mundo que va más allá de lo observable y palpable en el reino de la fantasía y de espíritu fortalecido que ha hecho experiencia de conciencia, en un instante que como ouroboro se engrulló el tiempo, donde todavía permanece el otro, apercibido, reconocido y aprehendido en su corporeidad.

Es la palabra ya ejercida con el otro, esparciéndose y carente de sentido en el reino del silencio, fueron dos sumatorias de silencios, dos otros, que iluminaron su camino, sin apropiarse sin tomarse y que vivenciaron una despedida en la cual se reconocen.

Es este nudo que se tejió y aún sigue gritando entre los poros construyendo ese adiós que se queda en la dimensión de la esperanza, proyectándose a una realidad acusadora de momentos, de un recuerdo en la tarde y de tarde ya cansada y de mirada danzarina al infinito.

Es el día declinando y que está invitando a la economía del espíritu, donde la noche apresurada recoge las luces de neón para poder espiar a hurtadillas el camino de las sombras.

Fue la tarde y su trabajo y yo aquí observando cómo los luceros se esconden y sonríen en la arquitectura de la noche.

Es el silencio del ser inmerso en la tarde anochecida y derretida en el espacio, afanando al infinito a una fantasía que se sumerge en lo imposible

Es una lágrima acorbardada para un adiós que se quedó en sus comienzos, vagando por el cosmos en búsqueda del mundo de los sueños y que partió de esta colina en la tarde soleada, ahora acompañada de sombras y fantasmas.

Ahora es la noche, que se resiste a su trabajo y mientras los rayos boreales recogen la permanencia de la noche y las sombras, con nostalgia observo cómo los caminantes se confunden en la penumbra con y entre sus cuerpos.

Sólo el canto del poeta se escucha en el silencio.

Manizales cuyas tardes

se visten de colores

saludando al labriego

en su regreso.

Allí está Chipre

de puerta abierta al infinito

fabricando atardeceres sin cansancio

ocultando entre las sombras los amantes

en policromo manto anochecido.

GRACIAS A DIOS ES VIERNES

Por qué no dejas

que ese olor a viernes

 que embriaga y acompaña mi ser,

se recree por los espacios imposibles de tu piel.

Cada día de la semana trae sus propios afanes, nuevas esperanzas y expectativas; los viernes, al igual que los demás días de la semana, también tienen su encanto; hasta la forma de vestirnos es diferente, salinos de la casa vestidos con ropa informal, listos para la aventura, para los viajes, llegamos preparados a la oficina para los viernes culturales. Es el día que se programan en las Instituciones las celebraciones de bienvenidas y despedidas, los encuentros y los desencuentros.

Todo un cúmulo de efemérides se nos dan en las Organizaciones los viernes,  se puede afirmar que es el día que mayor duración tiene, el día se nos hace y lo hacemos más largo; disponemos de la complicidad de la noche y de la alegría que los viernes culturales nos ofrecen. La noche del viernes se hizo para que el hombre la ganara, es una noche especial de la semana, en la que perdemos los miedos al trasnocho y a la madrugada sabatina.

En la noche del viernes el espíritu del vino afloja los dolores y alegrías del alma; con él se tejen las historias, las anécdotas y los ritos de la cultura organizacional, al calor del vino compartimos con los compañeros las nostalgias y las alegrías de los nuevos y viejos tiempos de la Institución, además se conjuran los desengaños que la semana de trabajo nos deja.

Precisamente en esta  noche están invitados el amor, la palabra, en ella nacen los romances formales e informales, los afectos con olor a guayaba, los tinieblajes o amores en contravía. Si Ana Karenina viviera,  las citas amorosas las hubiera dejado para los viernes en la noche. – ¡ Gracias a Dios es viernes! – Repite siempre mi compañero que se fue para progredere mientras le recitaba su Karenina: Por qué no dejas/ que ese olor a viernes/ que embriaga y acompaña mi ser/ se recree por los espacios imposibles de tu piel.

Pero este viernes es un viernes distinto, es un viernes para acribillar una nostalgia, para viajar por los sueños y con los recuerdos; es un viernes pensado desde muchos viernes antes, en el cual un  grupo de compañeros de trabajo celebramos treinta años de labores en la organización y  conmemoramos el día de la Seguridad Social.

Cuando los años van pasando, las cosas que  nos rodean las convertimos en referentes de recuerdos; en ellas vamos consignando nuestras nostalgias, las cuales gastamos en la medida que nos acercamos a la muerte.

Ahora recuerdo cómo hace treinta años, un grupo de muchachos recién vinculados a la Institución nos disponíamos a  iniciar el curso

 “ Teórico Práctico de Farmacia” para trabajar en las farmacias donde la Institución extendió la cobertura de servicios, y a manera de Inducción nos dieron  entrenamiento para el desempeño como Despachadores de Farmacia, cargo que luego asumiríamos en las Agencias del ICSS  (Instituto Colombiano de los Seguros Sociales, en ese entonces) en todo el Departamento.

Por eso, como si fuera  hoy,  me  veo frente a la puerta principal del edificio de la sede administrativa, ubicada por la carrera 21 con calle 19, un montón de muchachos de mirada inocente, imberbes, pero pletóricos de expectativas e ilusiones, entre medio asustados y asombrados, esperábamos que se nos orientara sobre el lugar de Instalación del curso en el que dimos comienzo a nuestra vida institucional.

Mientras llegaba el momento, los funcionarios antiguos que entraron a su trabajo nos miraron extrañados, haciendo comentarios entre ellos; se les observó adormilados o con el letargo que amanecemos los lunes, y que más tarde comprendí, que se trata del síndrome del día lunes; un padecimiento o lentitud mental que, asociado con otros síndromes, desencadena una enfermedad que se adquiere en las Instituciones del Estado, denominada la enfermedad del  Lesseferinazgo (dejar hacer dejar pasar), actitud  que con el tiempo  nos va  convirtiendo en tristes  funcionarios, grises como la arena del desierto.

La ceremonia de Instalación al curso de Inducción se retardó, situación nada extraña en este país y en nuestras instituciones,  en las que las citas se cumplen con un horario especial llamado síndrome del retardo justificado,  o la hora Colombiana para otros.  El rito de instalación se realizó con todo el protocolo de un gran acontecimiento, los funcionarios directivos llegaron almidonados y compuestos a la sala de conferencias del quinto piso del edificio del centro, en el palco principal dispusieron una mesa en el centro, cubierta con un mantel blanco y bordado, en una  de las esquinas del palco principal estaba la bandera de Colombia y  en el otro extremo la bandera del ICSS. Esta es  de color blanco y verde, en su parte central el antiguo símbolo de la Institución, compuesto por un huevo que cubría un monigote de figura humana en su centro de color blanco. El símbolo significa que el Instituto Colombiano de Seguridad Social le da protección a usted y a su familia, al igual  que la cáscara del huevo protege el embrión.

Si mi memoria institucional no me falla, ésta fue la justificación que nuestro Instructor nos dio: “Éste es el símbolo de la Institución, la identidad de la organización”.

Más tarde pude constatar que  el símbolo estaba impreso en toda la papelería que la institución utiliza en sus comunicaciones, tanto internas como externas. Hasta las bolsas en las que empacamos los medicamentos, en ese tiempo, llevaban impresos el símbolo y  el slogan.

Luego de cantar el himno nacional y el discurso de instalación hecho por el Gerente del ICSS de ese entonces, se dio comienzo a lo que hoy llamamos proceso de socialización o inducción; actos que se van incorporando como artefactos a la cultura organizacional, y se constituyen más tarde, en la fuente de nuestros recuerdos y nostalgias.

 La primera conferencia fue sobre la Historia de la Seguridad Social en el ámbito mundial, nacional  y local, las fechas de su creación, sus principios, valores y objetivos. Más tarde esto será llamado Visión y  Misión de la Institución. Se nos habló de las normas y relaciones jerárquicas; de los niveles de atención y distribución de los poderes y otras informaciones indispensables que los funcionarios más antiguos consideradas de importancia para el buen desempeño de nuestras funciones.  

Un viejo adagio dice que los tiempos pasados fueron mejores. No estoy de acuerdo con este extraño sentimiento de nostalgia, pienso que cada época o cada momento de la vida tiene su propio espíritu, su propia identidad y responde a unas necesidades específicas. Debo reconocer que por esa época la Institución pasaba por un momento dorado, las situaciones con el tiempo cambian en la organización al igual que en nosotros.

Las instituciones se apropian de nuestros espíritus y nosotros nos apropiamos de ellas, allí se pasa la mayor parte de nuestra vida consciente. Viejos y nuevos funcionarios mantenemos su estructura, los más antiguos padecemos el síndrome de SSHHA (Siempre se ha hecho así)  y ponemos nuestra experiencia como escudo y sentimos los espacios colonizados por los recién vinculados; éstos a su vez, se contagian y empiezan  a manifestar los diferentes síndromes, el primero es el síndrome febril del trabajo nocturno, dejan todo su trabajo para por la noche para que sus jefes crean que no les alcanza el tiempo. Claro está que hay unos que vienen con síndrome del padrinazgo o recomendado político, éstos trabajan en y con los directorios políticos. No los  hace trabajar ni el “Chiras”,  siempre invocan a su

padrinos políticos y como camaleones empiezan a padecer el síndrome del travestismo laboral, por las noches trabajan como taxistas, camareros o ejerciendo muy a acuciosos su profesión de guardaespaldas o testaferros de su padrino político.

Los recuerdos, como los mitos, son máquinas de suprimir el tiempo y conforman el alimento espiritual de nuestras nostalgias; son símbolos que van constituyendo la red de la cultura organizacional. Los recuerdos se nutren de historias, relatos y leyendas cuyos protagonistas principales son los talentos humanos que trabajan y han trabajado en la institución.

Dicho sistema  colectivo de referentes simbólicos sale a flote en las reuniones de los  grupos de trabajo, en los comités técnicos, conmemoraciones del día de la Seguridad Social,  en las fiestas de Navidad y en la celebración del onomástico de acuerdo a su día o profesión de: Médicos, Enfermeras, Trabajadores, Sociales, Psicólogos, Abogados, Administradores, Bacteriólogos, Terapeutas, Funcionarios de la Seguridad Social, Administrativos, Asistenciales; en fin, el día de todos para no quedar en deuda con nadie.

Los relatos, como  productos del imaginario colectivo institucional, como la linterna del absoluto Hegeliano, alumbra desde atrás el camino de la organización.

Ahora recuerdo, a «Toñito» con sus historias y toñadas, nuestro compañero de trabajo, personaje típico, dirigente de fútbol institucional, luego despachador de farmacia y  ahora jubilado, perteneciente al equipo de los rodillones.  Según sus palabras,  ya envió su  pelo para la otra  vida y dice: – hay  que andar ligero de equipaje, para poder viajar en el momento menos pensado-.

Cuentan  que hace  años los ladrones se metieron a la oficina de nómina y se robaron las sumadoras, que más bien parecían ábacos, se sustrajeron además las  máquinas de escribir de carro amplio, hoy iguales a un tanque de guerra, y al preguntársele por lo sucedido: “¿Qué están haciendo los detectives del DAS en el cuarto piso”?. «Toñito» respondió: “Los detectives del DAS están tomando las huellas genitales a  los de la oficina. (Resulta que en esa oficina no trabajaban sino mujeres).

Los diminutivos, dice el gramático, no se refieren a las personas ni a las cosas; hacen referencia a lo que pensamos de las personas o de las cosas, por eso el diminutivo de » Toñito » se lo debe  a  su ingenuidad, tal vez por la inocencia de sus actos, inocencia que  como lo expresa el sabio sentido común, no es bonita sino en los niños. Las buenas  lenguas cuentan que una vez un médico le receto a un joven paciente un frasco de «Caolín Pectina», el cual debería tomarse una cucharada cada seis horas, al igual que «Lomotil», una tableta dos veces al día.  » Toñito» le indicó a la mamá que debía de motilar a su hijo dos veces al día.

Las toñadas merecen un tratamiento  especial, sería interminable relatarlas y aunque no se observen como las  “tinieblas”,  siempre  están presentes en cada momento, en los almuerzos de trabajo, paseos y fiestas particulares, aparentemente pasan inadvertidas, pero allí están.

Treinta años después, al dar mi primer paso en la puerta principal, me encuentro con el hueco que dejaron la semana pasada los que desmontaron el viejo ascensor,  cambiado por un capricho Gerencial y por jubilar a Helenita; la vieja y querida Helenita, quien con su pasividad y sosiego lo automatizó con ayuda de una cuerda, por esto no era si no halar la cuerda y el ascensor se detenía.

Son varias los relatos que se hacen de este ascensor, sobro todo cuando no había energía eléctrica  y se quedaban funcionarios encerrados, se escuchaba la voz de Helenita pidiendo auxilio, nadie sabe decir si era por conservar su soltería con dignidad o por claustrofobia sumada a la oscuridad.

Hasta el mismo hueco del ascensor  tiene su propio cuento, un día nuestro compañero de oficina y de  jolgorio “Chema”  encontró la puerta del ascensor abierta y se dirigió (cayó) con toda su corporeidad al hueco. Afortunadamente “Chema“ está inmunizado contra la codificación de las enfermedades por las 999 causas, ha argumentado que si se muere es por la causa cero, o sea,  morirse de la risa. Para esto, escribió a la OMS para que fuera integrada como posible causa de muerte.

Las  999 causas ya son mil, porque sus compañeros de oficina se inventaron  otra causa, como es: “ La mordedura del perro con rabia moviendo la cola “.  Porque dadas las últimas discusiones, todo perro que muerde es con rabia y  aquél que muerde sin mover la cola es que tiene la peste de rabia.

Cuentan los ascensorólogos que en la ciudad existían dos ascensores de eso tipo, éste y el otro, que era éste mismo. La mal llamada modernización dejó el ascensor fuera de uso, sin posibilidades de ser reconstruido.

No por otra causa fue el golpe de cuartel  que le dieron a Helenita, quien sí puede decir que se jubiló por sustracción de materia,  ya que el ascensor se encontraba prestando servicios como en los viejos tiempos. Nuestra Gerente Blanca Nieves, ordenaba a los vigilantes que le dieran pomada brazo y los vigilantes por ganarse su aceptación le daban brillo hasta convertir sus umbrales en espejos. Espejos utilizados luego para acicalarnos la imagen, sobre todo en los afanes de los encuentros clandestinos de los viernes, para aparecer bien perfumados y compuestos al encuentro con las «tinieblas» y ejercer en esta forma  El Síndrome  de la Competitividad del Género, que se fundamenta en la Ley Darwiniana de la selección natural, la cual en una de sus interpretaciones dice: Dentro de la escala Biológica hay libre competición  por las hembras y/o por los machos, conocido matemáticamente como el axioma Darwiniano del trio ordenado,  los míos, los tuyos y los nuestros, cuyo resultado final es la multiplicación de los panes, los sueldos y desde luego, los hijos.

Para alimentar mi  nostalgia por el viejo ascensor decidí caminar y subir las escalas y recordar los viejos consultorios, las viejas oficinas con sus atuendos de la época. Dispuesto a rememorarlos piso por piso, los pasillos me traen la memoria de Marielita ( la aseadora), o mejor “la filósofa de la trapeadora”. Recuerdo  cuando Julio César se chocó con la puerta de mi oficina. Marielita levantó la cabeza, me miró detenidamente  y  dijo sabiamente, refiriéndose a Julio César: “El que va muy ligero, va por fuera de camino”.

Tres años después, un lunes en la mañana, Marielita confirmó su sabiduría, levantó de nuevo la cabeza y con mirada compasiva dijo:

“¿Si ve Señor?, lo que le dije, que el que va muy ligero, va por fuera de camino”.  (Julio César había muerto de un infarto en New  York ese fin de semana).

Si el  mal de Alzheimer me lo permite y mis recuerdos no fallan, viene a mi memoria la apuesta hecha con el Dr. Pinzón, el Psiquiatra, quién debido al conocimiento de la mente humana y sus debilidades, cogió la manía de rascarse la oreja izquierda con la mano derecha y por detrás mientras hablaba con el paciente, así se le conoció como el Doctor de la oreja rascada. El Doctor Pinzón no encontrando remedio alguno para su tabaquismo, nos retó e hicimos  una  apuesta con el Psicólogo para ver quién dejaba primero de fumar.

Desde luego que yo fui el primero que perdió la apuesta, luego el  Dr. Pinzón, quien nos jugaba trampa, (no les parece  que es doblemente feo, que  un  Psiquiatra se diga mentiras a sí mismo). Tiempo después, tuve la oportunidad de verlo tomando cerveza y fumando. Por último, recayó el Psicólogo González, quién a los cuatro meses rompió su abstinencia, argumentando que estaba cogiendo unas manías más peligrosas. Recuerdo la cara de asombro del  Dr. Pinzón, como si los Psiquiatras y Psicólogos fueran seres de otro mundo y no  padecieran las mismas compulsividades y manías  de nosotros los cristianos, tanto fue su asombro que por  su afán de conocer las extraños vicios de nuestro compañero de apuesta, esa tarde invitó a tomar cerveza, ese día  tomamos y fumamos como locos y así seguimos hasta que finalmente el infarto   nos  ganó la apuesta.

Siguiendo con mi anecdotario, al pasar por el segundo piso me pareció ver al Dr. Krast quién cargaba un libro de » Teoría de los agujeros negros del espacio»; su obsesión por  descubrir la oscuridad lo llevó a refugiarse en el piso menos dos, lugar donde esta ubicada  la sala de sistemas de la Clínica, allí comenzó a realizar sus experimentos con la asesoría de un Ingeniero de Sistemas Electromecánico recién egresado de una Universidad  Rusa. El  cual,  por aquellas cosas del amiguismo político (léase clientelismo), y  por su  título mal comprendido de  «sistemas», fue contratado para el diseño de un programa de sistematización de farmacia  que jamás se corrió.

Dentro de su   refugio del Doctor Krast y  su asesor  comenzaron a padecer el Síndrome de la Ignorancia Calculada.  Por la escasez que hubo, el Dr. Krast fue el primer Jefe de sistemas y  el ingeniero su primer funcionario, designaciones estas que más tarde le costaron a la Institución importar una CPU de los Estados Unidos, ya que ése era el primer computador que existió en la Seccional, el  equipo se quedó finalmente en la oscuridad. De momento, creímos que en realidad había logrado descubrir  la llave  para la oscuridad por haber oscurecido el computador y su mente.

 Dicen las  buenas lenguas que el Dr. Krast y el ingeniero salían a altas horas de la noche de su refugio vestidos de cosacos Rusos, como si estuvieran jugando a FranKenstein, la  historia los  ha incorporado al inventario de fantasmas de la clínica, al igual que al   «hombre nuclear» y  otros más.

Finalmente al Dr. Krast lo ascendieron; subió del piso menos dos, al quinto piso de la Clínica. Allí donde queda el servicio de Psiquiatría permaneció una  buena  temporada  mientras recobraba la luz su mente, al ingeniero se le escucha andar por los pasillos de la Clínica  en la noche, vestido de abrigo negro  y con su cachucha  de cosaco en la cabeza.

Dicen los comunicadores que el Doctor Krast decidió irse para la Clínica, por influencia de Kaliman y Solín, radionovela de moda en esos tiempos, que escuchaba con mucha atención todos los días en compañía de nuestro poeta y amigo que vestía de negro y recién llegado de Castilla, quien se posesionó como lector e interprete del periódico local, asesorando así mismo a la Gerencia de ese entonces en aspectos de mensajería y ciencias afines. Bajo las órdenes de Margarita Secretaria de Gerencia, quien era más templada que la mujer del guapo, sólo dejaba entrar  a la Gerencia a los que a ella le congraciaban.

Contaba Margarita que el día que «Toñito » y  su equipo ganaron la medalla de la perseverancia en Fútbol,  «Toñito » entró con todo el equipo a la Gerencia con el objeto de compartir con el Dr. Marulanda su triunfo. «Toñito», con su voz timbrada dijo:

“Nosotros venimos a pedirle los agradecimientos Dr. Rafael por el apoyo brindado”.

Por aquellos tiempos la  paz  reinaba por todos los pasillos del edificio central, hasta cuando el fantasma del «clientelismo» empezó a poblar todas las oficinas  y  los recién vinculados funcionarios siguieron ejerciendo sus antiguas profesiones. Entonces aparecieron los vendedores de tamales, de tortas de pescado, de choclos, de gallinas, y hubo un tiempo que en Navidad se vendían  marranos en dos contados, luego llegaron los vendedores de zapatos, blusas, chaquetas,  sudaderas y demás  mercancías.

La gente nombro a este tiempo como época dorada, porque se comerciaba también con oro. Lo cierto era que el sueldo de los funcionarios pasaba de mano en mano, especie de trueque. A veces tenía el carácter de rito, sobre todo, cuando llegaba la señora que vendía los corpiños y los «pantis», prendas de  vestir muy común de todos los cristianos y que en esos tiempos las secretarias compraban y cargaban de misterios; por eso su oferta se hacía en la cafetería y  a escondidas, con el objeto de que nosotros, los compañeros de trabajo, no tuviéramos la oportunidad de imaginar su corporeidad  asociada a los «pantis».

La institución parecía un mercado persa, fueron los tiempos del síndrome de la  prima comprometida, todo se pagaba con la prima, eran deudas contraías a seis meses. Porque, además, existía otro síndrome, que no podemos confundir con el anterior, también propio del funcionario público, el síndrome de la retro, o sea, el de los compromisos adquiridos para ser pagados cada año con la retroactividad o el aumento del sueldo. Desde esos tiempos vienen los embargos y las deudas. Casi la tercera parte de la nómina queda en manos de los prestamistas, cuyos  comisionistas son funcionarios de la misma institución.

Miguelito, el funcionario de auditoria, no soportó el acoso de las culebras, y terminó en la clínica de reposo de «Sancancio», regresó tres meses después. Al notar de nuevo su presencia, los “Chepitos”  muy orondos fueron a refinanciarla. Miguelito contundentemente les dijo:

“¡Yo no les debo nada! Pregúntenle al Dr. Pinzón que a mí me hicieron un lavado de cerebro en Hospital Psiquiátrico y no me acuerdo de nada ni de nadie”. (Hasta la esposa la había olvidado).

En tiempos de la  década de los  ochentas y finales  de los noventas, fue mucho lo  que aconteció,  se perfiló el clientelismo con todos sus vicios y manifestaciones. La politiquería pobló todos los rincones. Los nuevos funcionarios, quienes eran los  líderes clientelistas de los barrios de invasión,  de la noche a la mañana resultaron de celadores de la clínica y allí, amparados por las sombras de la noche aprendían a manejar las ambulancias, dejándolas estrelladas; otros, terminaron de camilleros y en servicios generales. El festín político llegó hasta el asombro. No era extraño que uno de los celadores apareciera al otro día con la reseña del DAS en su pecho.

Que lo diga Atilano, cuando le pagaron su primer sueldo no sabía ni contar la plata y fue directamente a la Gerencia para que se la ayudaran a contar. Atilano terminó como un rey en el descanso de las escaleras de la clínica, nadie supo qué hacía, pero allí estuvo en una misión especial; a lo mejor para  no dejar pasar al abogado que demandó al Seguro Social por la “Güevita” o por custodiar la misma, dicen otros.

La “Güevita “  ha sido y será uno de los casos más nombrados en  los tribunales de la Ciudad, fue una de las primeras tutelas que le ganaron al Seguro  Social. Se trata del  caso de un Joven de sexo «masculino», que por aquellas cosas de la biología nació sin gónadas, se trataba de una deficiencia congénita, a  la cual la institución  no tenía forma de dar una respuesta. Sólo el  auge de las tutelas logró su cometido, su padre un estudiante de último año de Derecho de la Universidad, después de estudiar a fondo su caso, asesorado por ilustres académicos presentó una tutela al Seguro Social; amparado en los derechos fundamentales de libre desarrollo de la personalidad y el derecho a la reproducción, tutela que finalmente ganó. La tutela estuvo bien fundamentada con conceptos de psicólogos, psiquiatras, sexólogos, médicos sin alternancia y alternativos y hasta genetistas. Lo cierto es que el abogado recién egresado se salió con la suya y la Institución tuvo que importar de los Estados Unidos una “Güevita“.

El caso resultó de una importancia clínica sin precedentes, nuestros ilustres cirujanos se sintieron retados en su saber. Por eso el caso permanece en secreto por el estado mayor de la clínica. Por fin se encontró la prótesis en un hospital de Estados Unidos, se importó, con dificultades. La  «Güevita» llegó en  un cofrecito que luego se puso en  custodia de la Gerencia de la Clínica. Los médicos inquietos hacían cola para observar el cofre que en su interior tenía la «bolita» de carácter elíptico, parecida a una avellana, de una color  rosadito como la carne. El Gerente de la Clínica  citó al  Comité Técnico y expuso el caso. Luego citó a una  Junta Médica y acordaron el día de la Cirugía. Fuera de  los  cirujanos de rigor se acordó invitar, en calidad de observadores, a un Gineco-obstetra y un Urólogo, por si algunas dudas o por  si algo resultaba fuera de lo normal

La cirugía comenzaba a las siete de la mañana. El paciente llegó desde la seis y media. Todo estaba  listo como cuando se hace un  lanzamiento del trasbordador  en la NASA, pero algo falto. Resulta que nadie supo qué requerimientos de asepsia debía tener la «Güevita» para su implantación; nadie se lo había preguntado, preocupación que estaba retardando la cirugía. Unos opinaban que si se metía en el autoclave, lo más seguro era que se derritiera, “parecía que estuviera hecha de polietileno o de  silicona”. Mientras tanto, el tiempo disponible de quirófano para la cirugía se agotaba. Finalmente, todos se contaminaron del «síndrome del sacaculismo»,  actitud muy propia en el ámbito de los directivos, donde nadie asume la responsabilidad y todos le sacan el «culo»  a la  decisión que  hay que tomar. Razón por la cual la cirugía se suspendió hasta nueva orden, en  espera de que se recibieran las instrucciones necesarias de los proveedores.

Cuando el caso parecía olvidarse, por fin llegaron las orientaciones de los Estados Unidos, donde en forma muy explícita los fabricantes decían: “La prótesis mientras no se saque de su cofrecito hasta el momento de su implantación, no requiere de procedimiento de asepsia”.

El caso finalmente terminó en los estrados judiciales y es el momento en que nadie sabe  qué fin tuvo; lo cierto fue que la «Güevita» se convirtió en pan de queso maluco, pasó de mano en mano, hasta que alguien, desconociendo su importancia, la votó. El joven  «desgüevado»  hoy debe estar hecho un  «güevón»,  a lo mejor por frustración haya decidido cambiarse de sexo.   

También fueron los tiempos en  los que se escapó de la jaula el mico de las Torres de Chipre. Se empezó a manifestar en la ciudad el síndrome de la micofobia, que finalmente llevó a nuestra querida y buena amiga Tina a cometer un miquicidio. Fue cuando, en extrañas circunstancias, los revólveres de los celadores empezaron a dispararse de para atrás y en la espalda, a otros, se los robaron y las balas perdidas se las adjudicaron a los fantasmas.

Definitivamente, las organizaciones son sistemas vivos e interactuantes con su entorno, con las políticas de moda y dan respuestas a las contingencias sociales en su conjunto. Por eso,  hoy cuando la institución sufre  la crisis más grande de su historia producto de las políticas neoliberales de  apertura económica, la privatización y la globalización, la han fracturado y desmembrado, agoniza como los viejos soldados en el campo de Batalla.

Por todas sus oficinas ronda el fantasma de la politiquería y la corrupción que desplazó una cultura organizacional construida por más de cincuenta años.

Parece que un virus clonado y recombinado de corrupción e ineficiencia, ha contagiado las estructuras y entonces, fueron los tiempos cuando un hado maligno empezó a poblar todos los rincones y la atmósfera de tristes funcionarios, grises como la arena del desierto se comenzó a percibir.

Ya no se escucharon la alegría de enfermeras y médicos en los descansos de los servicios, la incertidumbre se ha robado el sosiego y la bondad de las almas. Ha llegado la época de las vacas flacas y cada día se suspenden cirugías por falta de insumos; se agotan los medicamentos y a los funcionarios no se les pagan los dominicales y festivos y hasta el pago de la pensión, el mes pasado, por primera vez en treinta años se ha demorado.

Sólo quedan los recuerdos de aquellos tiempos, que pagaban desde el 26 de cada mes, así el Dr. Krast argumentara que “ Frente al tenor de la ley, una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa “,.   Ahora, el Dr. Krast aprovecha su tiempo de Jubilado para apresar su propia sombra y no sale a la calle por custodiarla, cuentan sus amigos, que las  pocas veces que lo ha hecho, su sombra aprovecha las sombras de los edificios para escaparse.

La  institución, su historia, mitos, ritos y valores constituyen todo tejido simbólico de significados y significantes, que asumimos como realidad de nuestro mundo, de nuestras vivencias, que más tarde conforman la materia dorada de nuestros sueños, el  referente de nuestros recuerdos, las huellas de tierra y olvido, los hechos que hemos vivido, la narrativa personal (nuestros propios cuentos).

Estas realidades las incorporamos a  manera de metáforas y relatos de lo que vivenciamos y escuchamos en casa, la escuela, el colegio, la universidad  y la institución donde trabajamos, los que unen y cargan de sentido nuestra forma de andar por el mundo.

Ahora, es viernes en la noche, ya no son los tiempos de los viernes culturales, del jolgorio, del cumpleaños y las efemérides. Ahora, es el tiempo del sosiego, del descanso y la alegría espiritual que deja el deber cumplido. Por eso, entre despierto y dormido, escucho en la Televisión las palabras del Presidente del Seguro.  Dr. Jaime Arias Ramírez, el cual se declara derrotado y dice que entregara al Seguro Social a los líderes sindicales.

Mientras tanto, en el retiro de mis cuarteles de invierno y con la intención de acribillar una nostalgia, un montón de recuerdos y vivencias transcurren en mi espíritu y es cuando escucho la voz de mi amigo que se fue para “progredere” que dice: ¡ Gracias a Dios es viernes! y entre mis sueños viajeros por el cosmos, viene a la memoria el día que parado frente a la puerta principal de la sede administrativa esperábamos… …Que un olor a viernes que embriaga y acompaña  mi ser,  se  recree por los espacios imposibles de tu piel…

EL HOMBRE, DÓNDE ESTUVO?

«El hombre se experimenta a sí mismo como tarea a realizar. Esta es la tarea fundamental de la propia vida y no es comparable con la realización de cualquier otro objetivo. Lo que ahí se decide no es la realización de las propias posibilidades en ámbitos sectoriales: no se está ventilando la realización como deportista o como músico o como científico o  como  filósofo, sino el propio cumplimiento personal”

Cuando hice el curso de Formación Pedagógica Básica para ser Instructor del Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA), escribí un ensayo  sobre el proceso la Educación en Adultos, el cual lo hice a partir de mis vivencias en el reino del aprendizaje. Comentaba en el ensayo, que al terminar mis estudios de Maestría de filosofía, quince años atrás, arrodillado  ante mí mismo y frente a mi  ignorancia, hice la promesa de no volver a someterme a la disciplina de asistir a un aula de clase. Prometí no ser alumno de nadie, me sentía intranquilo verme sentado en un pupitre, tener que cumplir con horarios y no poder hacer con mi tiempo todo lo que a bien viniera, pero jamás cumplí tamaña promesa.

En la vida sin darnos cuenta cometemos actos perlocutorios, actos en los que nos comprometemos  sin estar seguros que los podemos cumplir. La promesa hecha frente a mi ignorancia, la he incumplido muchas veces. Al poco tiempo de hacerla estuve en la Universidad de Antioquia, formándome como Instructor de Salud Ocupacional; luego en la ESAP, aprendiendo a formular y evaluar proyectos de inversión y, más tarde, en la Universidad de Manizales, aprendiendo a Gerenciar los Talentos

Humanos. Igualmente, programé y orienté cerca de un centenar seminarios en el ISS en mi papel de Coordinador de Desarrollo Personal, casi me merezco el apodo de «Monseñor», no sólo por la cara de seminarista que tengo, sino porque en realidad he pasado la vida de Taller en Taller o de Seminario en Seminario, precisamente dentro del Programa de Maestría en Filosofía de la Universidad de Caldas, acabo de terminar el seminario sobre «Estructura axiomática de la Teorías» y a partir de la próxima semana, cometeré de nuevo filosofía y asistiré a un seminario sobre » Hermenéutica de las Ciencias Humanas», teoría filosófica de la  interpretación o lectura de la realidad fundamentada más en el reconocimiento del otro, que en la ciencia o la razón y en dónde se afirma que, » La historia no nos pertenece a nosotros, sino nosotros a ella».

 A pesar de todo, no  sé que hado maligno me tiene preso en las salas de conferencias y  las aulas de clase, pero siento que me hace falta estar en ellas, que mi espíritu se tranquiliza y llena de  sosiego.

Debo además, confesar que no es que me gusten los espacios cerrados, al contrario, los detesto. No es de mis gustos estar en salas de cine, discotecas y hasta el momento no he visitado y creo que no iré a  una plaza de toros, ni mucho menos a un estadio.

No obstante, tengo la fortuna de ser invitado a las conferencias más insólitas, me invitan a todo tipo de conferencias, ya sea como asistente o como conferencista, cursillos de cristiandad y relaciones de pareja, ventajas y desventajas del matrimonio, talleres sobre cómo vencer el orgullo y bajar la autoestima  y otros más. Para muestra un botón, hace poco me invitó  una amiga a una conferencia sobre la infidelidad y graciosamente cuando terminó su exposición, la muy oronda amiga, después de destacar mi presencia,  mi luenga, blanca y larga barba, elogiando a la vez, mi adicción a los claustros y a la lectura, preguntó sobre  qué opinaba de la infidelidad.

Confieso que mi susto fue grande, me cogió completamente fuera de base, en la vida  me habían hecho una pregunta igual, con susto  y  todo, me percaté de que el respetado auditorio esperaba una respuesta, miré fijamente a mi amiga preguntona y sin darme cuenta se me desbloqueó el cerebro. Lo cierto es, que por fin hablé, tampoco recuerdo qué dije, pero sí sé, que lo que dije le gustó a los asistentes, por los comentarios que escuché cuando salimos, muy  a pesar de que el adagio popular diga que en «casa de ahorcado no se mienta la soga», me fue más fácil hablar de la infidelidad que hablar de la fidelidad, la experiencia como dice el sano sentido común, no se improvisa.

Si mi memoria no falla, recuerdo que cuando entré a la escuela ya sabía leer y escribir, también recitaba de bogado algunas tablas de multiplicar; mi santa madre me enseñó a leer y a escribir al calor del fogón, mientras hacía las arepas para el desayuno y cuando entré a la escuela, al mes me pasaron a segundo y  terminé el año en tercero, no vayan a creer que era por inteligente, era por inquieto, contaba mi madre. Solía decir mi madre, que la paciencia del Santo Job era insuficiente para soportar a ese muchacho y que, gracias a Dios, me había puesto el nombre de Claret en memoria del Santo Antonio María Claret, de no ser así, hoy a lo mejor tendría apodo y no nombre, ya que a los locos les quedan mal los nombres.

Creo que si contamos los años de escuela que pasé con mi madre, desde que nací estoy en la escuela, alguien dijo en forma irónica que cómo será de bruto el Dr. Claret que todavía sigue estudiando, a lo mejor tenga la razón. No me molesta tal   apreciación y a veces estoy de acuerdo con el Dr. Fausto, cuando antes de venderle su alma al diablo Mefistófeles, repetía en su biblioteca: !Ay de mí! ! Ay de mí! ! Convencido estoy, que ¡ sólo sé que nada sé!

A finalizar el siglo frente a la borrachera filosófica de la NEW AGE y del «relativismo epistemológico» imperante, una especie de escepticismo me llevó a revisar los ensayos escritos con motivo de la Maestría de Filosofía realizada quince años atrás. En un principio, lo tomé en forma lúdica y luego se me convirtió en una tarea, más tarde en una obsesión, finalmente, como por  arte de magia,  aparece en mis manos un texto, el cual le puse el nombre de «Fronteras de la Epistemología». Se trata de una compilación de los trabajos presentados en la Maestría de Filosofía, el libro tiene una función pedagógica y corresponde a la respuesta a una pregunta, sobre el sentido de  mis estudios de filosofía.

A comienzos de este siglo, que bien puedo llamar siglo de la esperanza, ya tenía un texto de filosofía escrito y conté con la fortuna de encontrarme dos grandes amigos. Un primer amigo, José Fernando, mi Médico especialista en Rehabilitación Cardio-Pulmonar, un alma noble y sosegada, como pocos, que prodiga tranquilidad y  humanismo en el cuidado de sus pacientes,  y fue él quien me presentó otro buen amigo, para el colmo de la gracia, poeta y filósofo. Andrés, un ser claro, diáfano e inteligente,  parece como si me estuviera viendo a mí mismo con la  edad de treinta y cinco años. Andrés, me contó de sus estudios de Maestría en Epistemología y Filosofía de la Ciencia y me invitó a cometer de nuevo filosofía.

Así fue, y  como queriendo romper el estigma de las estirpes condenadas a cien años de soledad, haciendo uso de mi segunda oportunidad sobre la tierra, de nuevo rompo mi promesa que hice de no volver a ingresar en el reino del aprendizaje, entonces, me dije, que liberado del embrujo macondiano y por amor a la vida y decidido a  confirmar mi pacto de amor a la verdad y la vida, continuaría con los estudios de filosofía.

Por aquellas circunstancias de nuestro transitar por el mundo y con un deseo inmenso de retar mis propias potencialidades, mis fortalezas, mis gustos y mis disgustos, me encuentro con  que el primer seminario que solicité era sobre: «La concepción estructuralista de las teorías «, precisamente uno de los interrogantes con que  termino el libro » Fronteras de la Epistemología «, un tema que nunca me ha gustado, del que siento un rechazo irracional y  muchas veces critico, porque me parece pesado, árido y obscuro. Jamás pude imaginarme que algún día abordaría su estudio.

A pesar  de que mi libro termina  con una crítica a la «Filosofía de la Ciencia» en el último párrafo, acepté con humildad lo que dijo Wittgenstein al finalizar su Tractatus: » De lo que no se puede hablar mejor es callarse «. Pero,  pese a los que afirman que no existen verdaderos problemas filosóficos, el problema de cometer de nuevo estudios de filosofía y en especial,  asistir a dos seminarios sobre temas  que no son de mi agrado, equivale para mí,  un verdadero problema filosófico y a un extraño reto que coincide con el sosiego que siente mi espíritu, de ahí  que el hombre vive no en la satisfacción de lo que ya es, sino en la esperanza de lo que aún no es, como en tensión hacia una plenitud aún no poseída.

Por aquellas circunstancias de la vida, que se nos dan y no tenemos una respuesta, confieso que al iniciar el primer seminario partí de un grado de obscuridad de diez, tomado como grado máximo, ahora, puedo decir que el grado de obscuridad ha bajado a la mitad y que ando más liviano en mis prevenciones  sobre la » Concepción estructuralista de las teorías «. Debo admitir, que con mi asistencia al Seminario, identifiqué los prejuicios sin fundamento que constituían el rechazo irracional que sentía hacia el tema. Identificación acorde con uno de los últimos párrafos del libro «Fronteras de la Epistemología», allí se menciona lo que dice Wittgenstein. «La tarea de la filosofía no es crear un lenguaje ideal, sino explicar el uso lingüistico del lenguaje existente».

A veces pienso, que el libro fronteras está inconcluso, que le falta un último ensayo sobre la «Concepción estructuralista de las teorías», y /o » La hermenéutica de las ciencias Humanas «, concepciones filosóficas que de alguna manera transitan por caminos diferentes a  la «epistemología».

Por eso, considero que  las  motivaciones para asistir a los Seminarios no son gratuitas, en varias ocasiones me pregunto: ¿ Por qué precisamente termino el texto con el interrogante sobre la » Filosofía de la Ciencia»?. ¿Por qué al terminar el texto de «Fronteras» rechazo el relativismo epistemológico que pregona a los cuatro vientos en estos comienzos de siglo el análisis Hermenéutico?.  ¿ Por qué a pesar de mis promesas de no frecuentar los claustros académicos solicito sea admitido y de inmediato se me presenta la oportunidad de optar por los seminarios y acepto el reto a pesar de mis prejuicios?.

En el fondo, el sentido de lo que hacemos y vivimos, lo que nos da la energía fundamental para la faena de vivir, sólo puede apoyarse en algo que tenga sentido por sí mismo, no en función de alguna otra cosa, es decir, en algo que tenga un sentido absoluto.

La verdad es que no tengo una respuesta, mejor dejemos que de tarde en tarde la vida fluya, reconcilie e invite al sosiego mi alma peregrina y sin mirar atrás, confirme mi pacto de amor a la vida que hice con la muerte, por eso, con el «Sólo el hecho de que exista una verdad sobre el hombre, que sea a la vez fundamento y estímulo para su vida puede dotar a ésta de sentido. Entonces, y sólo entonces, lo que se realiza puede estar dotado de significado vital humano auténtico, porque está enraizado en algo que tiene un sentido absoluto».

Ahora reconozco que a pesar de que poco a poco he dejado la mayoría de las adicciones que acompañaban mi forma de andar por el mundo, todavía conservo unas y con mayor compulsibidad, por eso, en la carta de sustentación enviada al Comité de Maestría de Filosofía digo: “Mi decisión de asistir a los seminarios, parte de la  certeza, de que en mi viaje a «progredere» ( Proseguimos para saber que vivir es irse) he empezado a vivir la otra mitad de mi vida y dentro de la soportable levedad de mi ser, ahora camino ligero de equipaje. Por eso le he dicho a mis amigos que: “ He decidido dejar mis afanes para el día siguiente/ por eso/ de hoy en adelante/ caminaré sin equipaje/ para poder viajar en el momento menos pensado”.

Más adelante sustento que… “El sosiego y la fortaleza espiritual que deja el deber cumplido, ahora que me encuentro refugiado en mi mundo y sus placeres, en mis cuarteles de invierno me he sentado a ver crecer y, con la intención de conjurar el embrujo de la historia que se repite, aunada a un inmenso  deseo de acribillar una nostalgia, nuevamente quiero frecuentar los claustros Universitarios”.

El comité de Maestría aceptó mi petición, debo reconocer, que nunca disfrute tanto de mis estudios como ahora, por eso, agradezco al Dios del Universo la oportunidad que me brinda de estudiar a mi gusto y por mi gusto, de tener todo el tiempo del mundo para dedicarme a la reflexión filosófica, de haber celebrado mis cincuenta y dos años estudiando, con alegría y sin afanes.

Estudiar,  por el deseo innato de conocer, una extraña sensación de libertad y sosiego me proporciona el conocimiento, me permite apreciar el verdadero sentido que tiene la vida. El reino del aprendizaje es la lúdica de mi alma, es la forma como mi alma expresa su alegría, es el  recreo espiritual donde se reafirma mi identidad y libertad. Puedo repetir igual que el filósofo. “que el hombre se experimenta a sí mismo como un absoluto -es decir como un ser no funcionalizable totalmente- necesitado de fundamentación, es decir, como un «absoluto-relativo» fundamentado en un «absoluto-absoluto». Sólo esta relación puede dar la explicación adecuada tanto de la existencia de la verdad del hombre, cuanto de su carácter de bien absoluto que interpela absolutamente a la libertad humana en la experiencia ética».

Por eso, como si se tratara de un rito de iniciación, como asistiendo a una ceremonia, tuve la fortuna de disfrutar y asistir a todas las sesiones del primer seminario, tomé apuntes de rigor, hice los ejercicios de lógica  y de conjuntos  sobre la «estructura axiomática de las teorías» realizados por los expositores en el tablero y grabé todas las exposiciones.

Me gusta grabar las conferencias porque aprendo doblemente, considero que no se puede atender a dos señores, o se escucha las conferencias o se toman apuntes, por mi parte, tengo dificultad de hacer dos cosas al mismo tiempo. Sólo escribo lo que entiendo, en fin, escribo o escucho, además cuando uno graba se le facilita más el aprendizaje, porque luego se pueden escuchar los casetes hasta comprender el tema .

Debo hacer una aclaración, en el caso del Seminario de «Estructuralismo» el proceso es más complicado, porque si no se dominan los conceptos fundamentales de la lógica y la teoría de conjuntos, además de la denotación o los «garabatos esos» como bien lo dijo el profesor, al escuchar la grabación uno no entiende esa jerga. Por ejemplo, si usted escucha que x es un modelo potencial de la teoría temprana del inconsciente de Freud (x E Mp (TF) sí y sólo sí (syss), existe un conjunto de instantes (T), un conjunto de eventos ( experiencias, ideas, acciones) de una persona durante un cierto intervalo de tiempo(E), sumado a un conjunto de pulsiones relevantes para una persona (D). (xEMp(TF) syss 3T,E,D,K,& AS,C,N,U,REAL,f, tales que: x….etcetera, etcetera y etceterá.

Si desprevenidamente escuchamos la grabación que hice de la última sesión del seminario de «Estructuralismo», al oír el nombre de Freud y el axioma de la teoría temprana del inconsciente, de inmediato uno puede pensar en el deseo temprano el «inconsciente»  del amor a la prima, pero al contrario, se trata de un Modelo potencial de la reconstrucción teórica de la Teoría Temprana de Freud (1892-1899), aplicable tanto a las personas sanas como enfermas. Como bien lo dice el Psiquiatra amigo, que nada tiene de malo enamorarse de la prima si la prima también es hija de Dios y, sobre todo, si la prima se parece a la tía y ésta a nuestra madre y uno siempre debe amar a la madre como el ser más hermoso del mundo.

A lo mejor la prima, la tía y nuestra madre sean la causa inconsciente del bloqueo mental padecido en la conferencia de la infidelidad, pero algo  de lo que sí estoy seguro, es que la respuesta a la pregunta: Y el hombre, dónde estuvo?. tiene un carácter intencional, se trata de acribillar la nostalgia de mis adicciones, de seguir asistiendo al seminario de » Hermenéutica», de leer y escuchar música, de escribir poemas a las amigas y amigos, de pensar en las » Fronteras de la Epistemología »  y buscar las «Huellas de tierra y olvido», de seguir con mi canto y mi camino, de hablar con las estrellas en un sol de atardeceres mientras viajo por el cosmos con mis sueños, de pensar en aquello que no pienso y poder decir desde mis cuarteles de invierno  que:

«De tarde en tarde/revisaré mi equipaje/de nostalgias/cultivaré en el jardín/las esperanzas /haré un  inventario/de mis sueños y,/reposaré/en una  nube/mi ternura «.

Pero una tarde, cuando ya no sea tarde para acribillar la nostalgia de frecuentar los claustros académicos y  no cultive más mis esperanzas, cuando ya no cuide tu lucero, cuando ya no repose mi ternura en una nube y cuando no sea necesario responder por mi canto y mi camino, ni decirle a nadie dónde estuve, mis átomos viajeros por el cosmos, serán rosas y jazmines, serán universos imposibles en espacios imposibles y un agujero negro del espacio sin tiempo y sin lugar, será quién le brinde albergue a mi alma peregrina.

[1] Discurso escrito para la Celebración de los 30 años de creación  de la seccional,  día 21 de Marzo de 1996.

[2] Discurso escrito para  la celebración del día mundial de la Salud, el día 7 de Abril de 1996. Dentro de  la imposición por parte de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) de la condecoración a Manizales como: «Ciudad Sana Saludable».

[3] Modernización forma clonada de la corrupción inventada por los políticos a finales de siglo, cual  no deja rastro de sus peculados.

[4] Dícese de aquel personaje que nadie lo ve, pero siempre esta ahí, se dice que los amantes son tinieblos.

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