Estos son los horizontes potenciales de nuestra indagación y esclarecimiento de nuestra conciencia, de la forma como nos asumimos como sujetos históricos, erguidos con la frente en alto y como una metáfora, el grupo cultural supo desplegar sus esperanzas, sus sueños de libertad en busca de lograr un escaño en la dirección del mundo para la imaginación, soñadores errantes, que en su momento creyeron y siguen creyendo en lo increíble y aún conservan fresco el aroma de amar lo desconocido.
Nuestra intención es dar testimonio y convocar a los espíritus a romper las ataduras del odio y la intolerancia, al reconocimiento del otro, al respeto del diferente tras la búsqueda de un sentido humano de la vida y así, lograr escalar los muros de la violencia y de la guerra para convertirlos en horizontes posibles, horizontes de sueños, de esperanzas, de luz, de identidad, de presencias, de instantes, de libertad, de paz, de silencios, de tradición y de recuerdos.
Dentro de éste contexto, se ha tejido la urdimbre del libro que hoy presento, como un ejercicio compilatorio, metafórico y testimonial de un grupo cultural y/o “generacional” si se puede llamar así, por aquello del espíritu de la época, por aquello de que cada momento, cada instante, cada acontecer tienen su propia lógica.
"Lo significativo del símbolo es su función": es una cosa , que no hace referencia a si misma sino que remite a otra....de ahí que comprender el símbolo implique siempre percibir dos elementos: el símbolo, y aquello que el símbolo significa
El mito de Ícaro es la expresión más clara de un «imaginario social», es un símbolo cargado de sentido en especial por el concepto de lo que significa la Juventud.
Es un imaginario que ha estado vinculado a lo heroico, a la fuerza, al coraje, a la vitalidad; desde esta perspectiva la juventud es heroizada e idealizada. El joven representa «la reserva» desde la cual se construirá lo social asignándole un papel fundamental en la construcción de futuro.
Es un lugar o ámbito de creación de imagen con sentido que nos permite acceder a la interpretación de lo social.
Cómo dejar de cantarle
a la vida y al amor,
cuando nuestra alma
se confunde de paisaje
y el sol de la mañana
nos recuerda
el milagro de estar vivos?.
Cómo poder gritar
a cuatro vientos
que todavía amamos la esperanza
de ver florecer la paz
en ésta primavera
sin ocultar la tristeza
que nos deja
la noche obscura
de la guerra?.
Cómo poder decirles
!No más¡ !Basta ya¡
que al nuevo día
le duele la patria desangrada
y cuántos muertos
se requieren
para saber
que ya son suficientes?.
Jose Clareth Bonilla C.
«Soñemos para que la paz
florezca en ésta NAVIDAD
Ven hermano
agita tu panuelo y danza en tu silencio porque hoy el día se ha puesto su vestido de esperanza.
Ven, que Francisco el Santo
nos enseña a orar por la paz
y nuevamente
esta sembrando las semillas
del amor , el perdón,
la fe y la alegría.
Ven, que hoy los colombianos
han silenciado los fusiles
y desarmando los espíritus
sacaron hoy
a pasear la paz en el nuevo año.
Ven, que la reconciliación
recorre los senderos y montañas
y un bullicio de esperanza
silencia los fusiles y las bombas.
Ven, para que juntos
convoquemos la audiencia
del perdón, la tolerancia
el respeto por el otro, el diferente.
Ven, para que libres de trincheras
reconciliemos nuestras almas
y así, unidos de la mano
esperemos que la paz
florezca en ésta NAVIDAD.
Ya son pocos los regresos
Otros espacios
Se engalanan de presencias
Solo nos queda el silencio
De la guerra.
Ave migratoria
Viajera del tiempo y la esperanza
Se escucha el batir de tus alas y
Con ellas llegan nuestros sueños
De horizontes siempre nuevos.
Son todas ellas
Mensajeras del tiempo
Que nos traen el afán de sus inviernos
Ave migratoria de mis sueños
Cuéntanos como te fue en la travesía
de tus nuevos soles y horizontes
Háblanos del cobijo de tus alas
Del olvido de los hombres
Del silencio de la guerra
Y del cansancio de la vida.
Háblanos de aquellos
Que ignoraron tu presencia
Con su cómplice silencio.
Ven que nuestros sueños
Estrenan nuevos cielos
Y que seguimos esperando
El mensaje de la paz
Y la esperanza
Ven ahora que las puertas están abiertas
Para que el horizonte acabe de llegar.
Ven a entregarnos
el mensaje de los dioses
Y cuéntanos
Si la paz florecerá en esta primavera
Y si la esperanza
Emprendió su viaje de regreso.
Reposa a tu paso bienvenido
Y rompe éste silencio
Con vuestro canto libertario
Mensajera de la paz
En este manantial de tu presencia.
«Soñemos para que la paz
florezca en ésta primavera”
Ven hermano
agita tu bandera y marcha en tu silencio
porque en octubre
el mundo se pondrá
su vestido de esperanza.
Ven, que Francisco el Santo
nos enseñó a orar por la paz
y nuevamente
esta sembrando las semillas
del amor , el perdón,
la fe y la alegría.
Ven, que ahora el mundo entero
han silenciado los fusiles
y desarmando los espíritus
sacaron hoy
a pasear la paz en el nuevo año.
Ven, que la reconciliación
recorre los pueblos, naciones
senderos y montañas
y un bullicio de esperanza
silencia los fusiles y las bombas.
Ven, para que juntos
convoquemos la audiencia
del perdón, la tolerancia
el respeto por el otro, el diferente.
Ven, para que libres de trincheras
reconciliemos nuestras almas
y así, unidos de la mano
esperemos que la paz
florezca en ésta marcha por la paz.