LA “RETROTOPPIA”: DE LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN A LA ALDEA

LA “RETROTOPPIA”: DE LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN
A LA LADEA

Por: José Clareth Bonilla

“(utopos, es la potencia de lo que podría ser, es decir, de la existencia) en nuestra sociedad posmoderna es la retropía (es decir, no lo que podrá ser sino la revitalización del illum tempum, que ya fue). Por lo tanto, en esa vuelta al pasado sería precisa una revisión de los acontecimientos pasados, para que no se vuelvan a cometer los mismos errores de quienes nos antecedieron en el tiempo”. Sygmunt Bauman

El siglo XX nos dejó un vacío espiritual y una incertidumbre que finalmente lleva a la sociedad a una crisis en todos los niveles. El ser humano empieza a transitar por la incertidumbre del laberinto de comienzo de siglo, aferrado a una serie de comportamientos y creencias que, poco a poco, fueron superadas por los adelantos de la biotecnología y la informática.
Al finalizar el siglo, muchos paradigmas se derrumbaron, empezando por el muro de Berlín y la disolución de la URSS (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas). Mientras tanto, en la sociedad de la posguerra, se fermentaba una revolución desde la década de los 60s. Se cuestionaron los pilares instaurados por la modernidad, dejando en entredicho, las bases de orden y progreso fundamentales en la sociedad “moderna”: La ciencia, la educación, la cultura, la familia, las relaciones sociales y muy especialmente las instituciones del estado sufrieron transformaciones.

El siglo XX nos dejó un vacío espiritual y una incertidumbre que finalmente lleva a la sociedad a una crisis en todos los niveles. El ser humano empieza a transitar por la incertidumbre del laberinto de comienzo de siglo, aferrado a una serie de comportamientos y creencias que, poco a poco, fueron superadas por los adelantos de la biotecnología y la informática.

A comienzos de siglo XXI,  argumentaba a mis alumnos, que el fantasma de la irracionalidad despedía el siglo, abriendo las puertas al laberinto de un nuevo milenio, con una embriaguez espiritual correspondiente a lo que hoy llamamos nueva era, la cual, abraza un cúmulo de creencias y supersticiones que a manera de telaraña, extiende sus hilos sutiles y siniestros amenazando con borrar todo vestigio de ciencia, de verdad y de ética, entregando, a su vez, sus principios y fundamentos a los integrismos religiosos, al espiritismo, la astrología, el gnosticismo y a otras corrientes espirituales, que se abren paso en medio de la incertidumbre que soportaba el ser humano y cuyas imágenes se comercializaron de mil formas, como paradigma emergente, NEW AGE o nuevos tiempos para la humanidad.

Se escuchan en la sociedad los pasos de un fantasma, que disuelve lo poco que queda de lo construido durante los últimos 300 años. Un  mundo, donde los ideales de justicia, hermandad y fraternidad ilustrados, acompañan al proyecto de democracia, dentro de un ejercicio de civilidad en sus derechos y deberes que la sociedad moderna nos otorgó.

Estos ideales de sociedad, se empezaron a olvidar  finalizando el siglo, nos quedó la concepción neoliberal, excluyente e individual en su consumismo, de una sociedad  fracturaba y de una democracia apenas en construcción, que cada día se alejó  del ideal del pensamiento ilustrado.

Mientras la crisis termina las bases de la democracia y la sociedad se diluyen. Los EE.U.U. A pesar de los atentados terroristas de las torres gemelas, vive la gran crisis inmobiliaria, la cual, sacude la economía mundial, dando comienzo a una crisis que todavía  padecen  las instituciones a nivel social, político y cultural. El orden mundial cada día se ve amenazado por el mercantilismo y los adelantos científicos y tecnológicos dejaron  rezagados la sociedad y su cultura, avanzado el siglo vemos como se pierde el  horizonte y el proyecto de un estado y sociedad democrática, no  controlamos los acelerados cambios,  sin que fuera posible articular el desarrollo científico y tecnológico, con un proyecto que le reconociera al ser humano su dignidad y papel histórico social. Todo parece indicar que la teleología histórica, se ha diluido por el azar de los nuevos tiempos.

“Corresponde a una crisis anunciada, a un momento histórico que muchos han llamado un “giro epocal”, o paso de la modernidad a la posmodernidad. La cual podemos ubicar desde la década de los años cincuentas en adelante, con la condena a muerte de la razón ilustrada, la ciencia, la verdad y hasta la misma historia. No solo se habla de una crisis de los fundamentos del conocimiento científico, sino también del filosófico y, en general, estamos ante una crisis de los fundamentos del pensamiento.” (Bonilla 2002)

DE LA ALDEA GLOBAL A LA INCERTIDUMBRE DE LAS REDES SOCIALES

En la década de los 60s, el sociólogo canadiense Marshall McLuhan, utilizo reiteradamente el término “Aldea Global” refiriéndose a los avances de los medios de comunicación existentes: la televisión, la radio, la telefonía, el viaje a la luna, además de los adelantos científicos a nivel del descubrimiento de la doble cadena de ADN.

A comienzo del siglo XX la comunicación era por escrito y en forma hablada, pero en los años sesentas, comienza el desarrollo de las técnicas de información que más tarde serán las tecnologías que hoy utilizamos. En aquellos tiempos,  el término ” aldea global” acuñado por McLuhan, parecía una metáfora de dos términos opuestos, pero lo cierto, fue que el momento histórico invitaba a una nueva ilustración, que cambiara las estructuras paradigmáticas. Mientras tanto,  Dylan le cantaba al mundo entero que “Los tiempos están cambiando”, Mayo del 68, la guerra del Vietnam y la exitosa llegada del hombre a la luna, convirtió “un pequeño paso, para un hombre”, en un “gran salto para la humanidad”.Fue entoces, cuando:

. “Nuestros sueños entrelazados conformaron “La Reja en el Aire” , grupo generacional que jalonó y buscó abrir un espacio cultural en la Anserma de ese entonces, el cual fue aprovechado para difundir masivamente nuestras inquietudes espirituales, emocionales, culturales y políticas. A pesar de los años y como viejos soldados que se resisten a caer en el campo de batalla, recordamos a un Augusto Marín ,un Jorge I. Ramírez, un Gustavo Loaiza, un Angel Gómez, un Aníbal Gamboa, un Edgar Escobar, un Dario Usma, un Guillermo Navarro, Victor Hugo Vallejo, Nancy Ecobar y un José Clareth Bonilla y otros más, que hicieron lo más hermoso que un ser puede intentar en este mundo; tratar de bajar a la tierra la materia dorada de sus sueños buscando que la palabra tuviera su sentido y que la fuerza de gravedad nos devolviera las alas de libertad de nuestra utopía . Por eso, desde el alfa hasta el omega, la red se fue creciendo entrelazada de sueños y canciones y en el telar del tiempo el horizonte circundó. (Bonilla 2005).

La década de los sesentas, fue el comienzo de una ruptura epistemológica, el triunfo de la revolución cubana, la emergencia de las guerrillas en nuestro país y auge de las dictaduras en América Latina, mientras en Francia “Daniel el rojo” denuncia una sociedad en crisis, con el respaldado de los ideólogos del cambio, Jean Paul Sastre y Michel Foucault, unidos a sus  estudiantes de la Sorbona, manifestaron su descontento, gritando a cuatro vientos “prohibido prohibir” y reclamaban “la imaginación al poder”. Las  Aldea  de nuestros pueblos, observo y  escucho su voz por TV, con los adelantos de la técnicas de la comunicación en todos los niveles, como bien lo planteo McLuhan.

Se le llamó la década prodigiosa. Se considera que fue un atentado a plena luz del día contra la suficiencia cómoda del poder, la arrogancia de la sociedad de consumo y los formalismos inexplicables de una civilización conforme y temerosa. Temerosa de ser, temerosa de darle al hombre la opción de cambiar su destino colectivo y de rescatar sus bondades esenciales, temerosa de rasgar los velos de las apariencias.”.(Bonilla 2005)

Finalizando el  siglo XX la incertidumbre abrió las puertas del laberinto del XXI, mucho antes terminar el siglo, los escenarios sociales mostraban el malestar de una sociedad que pedía a gritos “otra ilustración”. La caída del muro de Berlín, la disolución de la URS (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas), y la reformas de Mijaíl Gorbachov con los deseos de  reforzar y perfeccionar el régimen socialista mediante la trasparencia (glasnost) y la reestructuración (perestroika).

Estos cambios se acompañaron con los adelantos técnicos y científicos de finales de siglo, como fue el internet, el celular, el Betamax y el DVD; a los que se sumó los adelantos en la biotecnología y  la ciencia en general. Mientras esto acontece, el SER HUMANO, queda en la orfandad y con un vacío espiritual que aprovecharon los pregoneros de la fatalidad y el desconsuelo de la “nueva era”, la tierra fértil para  sembrar las ideas posmodernas, las que finalmente empiezan a borrar los vestigios de lo  construido por la modernidad.

“El siglo XX comenzó́ con una utopía futurista y concluyó sumido en la nostalgia». El diagnostico de Boym es claro: el mundo moderno está aquejado de «una epidemia global de nostalgia, un anhelo afectivo de una comunidad dotada de una memoria colectiva, un ansia de continuida den un mundo fragmentado», y propone que veamos esa epidemia como «un mecanismo de defensa en una época de ritmos de vida acelerados y convulsiones históricas»” (Sygmunt Bauman 2017)

El siglo comienza, anunciando la llegada del fin de la historia, ya no fue posible hablar de progreso, sino de múltiples escenarios, la incertidumbre de los nuevos tiempos   entra en el asombro de los adelantos científicos. Como  el PGH. (Proyecto de Genoma Humano) que el día 12 de Abril 2003 anuncia desde la Ciudad de “Washington Francis Collins, director del Instituto Nacional de Investigación sobre el Genoma Humano. “Es un día de significación histórica”, dijo Collins. “Tenemos la primera edición del libro de la vida, que va a ser usada por siglos”. La secuenciación (lectura) de los 3.000 millones de bases (letras) que componen el genoma humano abre la vía a grandes avances en el tratamiento de enfermedades”.

Trece años de investigación, sorprenden al mundo con el importante logro científico, piedra angular para el posterior desarrolló de la biología, en especial, la era biotecnología que cada día ilumina al mundo, anunciando el origen y causa de muchas enfermedades. Se dice, que hoy las ciencias médicas y farmacológicas gobiernan  el mundo y la vida, se trata del BIOPODER  y la BIOPOLÍTICA en términos de Foucoaut.

El desarrollo de la Internet a partir de la última década del siglo, se incorpora a los adelantos tecnológicos, secularizando del gran  BIOPODER,  a partir de finales de siglo y comienzos del siglo XXI, invaden al mundo con la gran revolución y comienzo de una nueva era, diluyen finalmente el pensamiento y proyecto de la modernidad.  El desarrollo técnico  de la Internet, convierte al mundo en la “Aldea Global”  de McLuhan.

Esta “Aldea Global”, que por analogía vamos a llamar  “mundo de las redes”, logro comunicar el mundo con la apertura a la era de la información entre las que encontrarlos :  La  plataforma: WWW (World Wide o la Web), permite consultar y maneja textos e información de forma inmediata al igual que sus aplicación de “envío de correo electrónico (SMTP), la transmisión de archivos (FTP y P2P), las conversaciones en línea (IRC), la mensajería instantánea y presencial, la transmisión de contenido y comunicación multimedia —telefonía (VoIP), televisión (IPTV)—, los boletines electrónicos (NNTP), el acceso remoto a otros dispositivos (SSH y Telnet) o los juegos en línea”.

“En el último cuarto de siglo una revolución tecnológica, centrada en torno a la información, ha transformado nuestra forma de pensar, de producir, de consumir, de comerciar, de gestionar, de comunicar, de vivir, de morir, de hacer la guerra y de hacer el amor”.

EL NUEVO SIGLO Y LA EPIDEMIA DE SOLEDAD DE LAS REDES SOCIALES

El  Sociólogo y filósofo Polaco más destacado del momento y que falleció a comienzo de año, Zygmunt Bauman, en los textos póstumos publicados hace un mes por Editorial Paidos, intitulado “Retrotopía” (Una crónica lúcida e incisiva sobre la nostalgia por un pasado que no siempre fue mejor), dice: se trata de una epidemia, yo diría pandemia  global, de la soledad e incertidumbre que padecemos en una sociedad líquida, que socava la base de una sociedad ilustrada, donde la inmediatez de lo que acontece nos hace perder la fe en la construcción de un futuro mejor, condenándonos como a Dédalo, a vivir en el laberinto de los recientes adelantos técnicos de las redes sociales y a una “comunicación”, muchas veces, tendenciosa, que masifica la comunidad de usuarios, ocultos e incógnitos en sus opiniones, mal intencionadas, que tienen en jaque  las plataformas como: Facebook, Twitter, Google y otras más.

Se argumenta que una epidemia global de nostalgia, arrastra tras de sí, un anhelo de rescatar la memoria colectiva y un regreso a los orígenes, dentro de una sociedad fragmentada, que ha hecho desaparecer la esperanza de un mundo mejor, para poder rescatar las riendas de la historia, en tiempos donde “el Ángel de la historia ha girado 180 grados”.

“La esperanza de poner la historia bajo control humano, y la determinación consiguiente de hacerlo, han ido desapareciendo prácticamente del todo a medida que los saltos y brincos s6ucesivos de la historia humana competían y por fin superaban en imponderabilidad e incontrolabilidad a las catástrofes naturales”.
(GAINZA Carolina 2003)

Desde el siglo XIX, los más escépticos han desconfiado sobre idea de “progreso”, muy discutido en los claustros académicos; hoy nos hacemos la misma pregunta, muy a pesar de los adelantos de la “biotecnología”, la clonación, los transgénicos y todos los medicamentos y técnicas que se utilizan para tratar las enfermedades y prolongar  la expectativa de vida humana, en una sociedad diluida, que se perfila como la era de la Sociedad de la Información.

LA “RETROTOPIA”: DE LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN A LA  ALDEA

El filósofo francés  Ernst Bloch, en su libro “El Principio De Esperanza” nos habla de la utopía como principio que habita el ser humano, aquello ” que-no-ha-sido-pero-que puede-ser”. Setenta  años después, el libro es un faro p9or su importancia, en especial para los espíritus que todavía piensan en que no es posible “Proyecciones de un mundo mejor».

La obra de Bloch, es un llamado a la esperanza que es posible lograr un mundo mejor, por eso, hoy retomamos a Bauman, que nos deja como regalo póstumo, una serie de ensayos todos llenos de esperanza, para un volver atrás y refrescar nuestra memoria histórica, con el fin de identificar el rumbo, como una RETROTOPIA y poder contribuir un futuro. “Como el anhelo de rectificación de los defectos de la actual situación humana, aunque, en este caso, resucitando los malogrados y olvidados potenciales del pasado”.

“(utopos, es la potencia de lo que podría ser, es decir, de la existencia) en nuestra sociedad posmoderna es la retropía (es decir, no lo que podrá ser sino la revitalización del illum tempum, que ya fue). Por lo tanto, en esa vuelta al pasado sería precisa una revisión de los acontecimientos pasados, para que no se vuelvan a cometer los mismos errores de quienes nos antecedieron en el tiempo”. (Sygmunt Bauman 2017)

Un volver a los principios, como la solidaridad “hoy no hay racionalidad ni solidaridad, solo competitividad sin piedad”. Hay que volver al nosotros y lograr proporcionar un futuro más seguro a los jóvenes, nuestra sociedad es “más individual y desregularizada, y eso hace crecer la insolidaridad”.

Estos apartes del libro RETROTOPIA, oxigenan el espíritu, en estos momentos críticos por los que pasa la sociedad a nivel global, hay que hacer un llamado para que entre todos logremos que el cambio de modelo social, sea menos drástico y se inspire en la solidaridad, el respeto por el otro, en contra del individualismo y culto a la inmediatez, que el cambio de sociedad quiere imponer en esta nueva era de la información.

Estando de acuerdo con Oscar Wilde, cuando dice que el progreso es “realización de utopías”, entre todos, soñemos para el camino de vuelta a la Aldea sea posible.

“…..Los habitantes humanos de la Tierra nos encontramos (más que nunca antes en la historia) en una situación de verdadera disyuntiva: o unimos nuestras manos, o nos unimos a la comitiva fúnebre de nuestro propio entierro en una misma y colosal fosa común.”. (Sygmunt Bauman 2017)
Finalmente, escuchemos a Eduardo Galeano: La Utopía está en el horizonte. / Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos. / Camino diez pasos y el horizonte/ se desplaza diez pasos más allá. / ¿Entonces, para queé sirve la utopíaa? /Para eso: sirve para caminar.

BIBLIOGRAFÍA.
BAUMAN Zigmunt. 2017 pág. 12. Recuperado: https://www.planetadelibros.com/libros_contenido_extra/36/35580_1_NP_Zygmunt_Bauman_-_Retrotopia.pdf
BONIILLA C. José Clareth. Recuperado: http://telesalud.ucaldas.edu.co/tel
esalud/facultad/Documentos/Promocion/Vol%207/BIOÉTICA%20Y%20POSMODERNIDAD.pdf
BONIILLA C. José Clareth. Recuperado. http://es.calameo.com/books/002060306dde4dab72b9f
BAUMAN Zigmunt. 2017 pág. 12. Recuperado: https://www.planetadelibros.com/libros_contenido_extra/36/35580_1_NP_Zygmunt_Bauman_-_Retrotopia.pdf
GAINZA Carolina. Sociedad, estado y tecnología: ¿Qué pasa hoy con nuestras sociedades? REVISTA DE SOCIOLOGÍA No 17 – 2003. Recuperado: http://www.academia.edu/22929591/Sociedad_estado_y_tecnolo%C3%ADa_Qué_pasa_hoy_con_nuestras_sociedades_Revista_de_Sociolog%C3%ADa_2003
BAUMAN Zigmunt. Síntomas en busca de objeto y nombre. ‘El gran retroceso. Recuperado: ‘.http://cultura.elpais.com/cultura/2017/04/25/actualidad/1493118043_536994.html

98 Total Views 2 Views Today