LOS PREMIOS NOBEL DE 2016 Y EL ASOMBRO DE BOB DYLAN, NOBEL DE LITERATURA

LOS PREMIOS NOBEL DE 2016 Y
EL ASOMBRO DE BOB DYLAN, NOBEL DE LITERATURA

Por: José Clareth Bonilla Cadavid.

Los premios se instituyeron en 1895, última voluntad testamentaria de Alfred Nobel industrial sueco e inventor de la dinamita; comenzaron a entregarse en 1901 en las categorías de Física, Química, Fisiología o Medicina, Literatura, Paz. El Premio Nobel de Economía fue instituido en 1968 por el Banco de Suecia.

Los premios Nobel son otorgados en Estocolmo por cuatro Academias: Academia Real de Ciencias, (Nobel de física, química y economía); Asamblea Nobel del Instituto Karolinska (Nobel de medicina o fisiología ); la Academia Sueca, creada en 1786, (Nobel de literatura) y el comité Nobel noruego de Oslo, (Nobel de La Paz), se otorga a aquellas personas que hayan prestado en el año “mayor beneficio a la humanidad” y comprende: una medalla de oro, un diploma y un premio en dinero de 8 millones de coronas suecas (US$936 mil, €832 mil).

Estas renombradas academias, desde 1901, año tras año, nos traen sorpresas y, gracias a estos estímulos, conocemos las investigaciones, adelantos y descubrimientos científicos más relevantes que se están haciendo en nuestro planeta. Para muchos los adelantos científicos han trascendido la expectativas y estamos frente a una verdadera revolución científica y tecnológica, donde la llamada inteligencia artificial está presente en todas las revoluciones que vienen: los drones, la conducción autónoma, la aplicación de la nanotecnología y la robótica a las ciencias de la salud y los servicios personalizados digitales, la robótica y todo los descubrimientos de la biotecnología, los cuales, dejan sin palabras a los más escépticos.

En este año 2016, año de avances científicos que emergen en cada momento, cuando la biotecnología ha logrado imponer el lenguaje de la ingeniería genética, y transformado el concepto de vida y su mantenimiento; donde la informática y la computación parecen llevarnos a realidades hasta ahora desconocidas, las ciencias de la física, química y biología, parecen agotar cada día la compresión del origen del universo y de la vida. Adelantos científicos que parecen normales a los medios de comunicación, que no logran comprender el sentido de los logros alcanzados, por los pocos comentarios y la pregunta que ninguno hace; por el contrario, la elección del premio Nobel de Literatura ha asombrado a todos, hasta al propio Bob Dylan. El asombro llena las páginas de los periódicos de titulares y artículos, interrogando ¿Dónde tienen la cabeza los miembros de la Academia Sueca, que como críticos o jueces supremos de la producción literaria, otorga el Nobel a un músico, poeta y cantante, con dos o tres libros de poemas publicados y de baja circulación?

Todo parece indicar que “los tiempos están cambiando”, que vivimos una era de contrastes extremos, un mundo donde los adelantos de la biotecnología nos deslumbran cada día con logros e investigación sobre realidades completamente desconocidas como la son:

– El premio Nobel de Medicina otorgado al biólogo japonés Yoshinori Ohsumi, de 71 años, que estudió las células de “autofagia” (de “comerse a sí mismo”) que controla importantes funciones fisiológicas en las que los componentes celulares necesitan ser degradados y reciclados.

– Premio Nobel de Física, le fue otorgado a tres científicos británicos que trabajan en EE. UU, David Thouless, Duncan Haldane y Michael Kosterlitz, por sus investigaciones de “transiciones de fase” son cambios en el estado de la materia, como cuando el agua pasa del hielo, al líquido o al vapor. “mantiene la misma composición, pero adopta distinto comportamiento físico; por ejemplo, en las propiedades de conducción eléctrica o magnética”

– Premio Nobel de Química, para el francés Jean-Pierre Sauvage, el británico Fraser Stoddart y el holandés Bernard Feringa fueron reconocidos hoy con el Nobel de Química por desarrollar las máquinas más pequeñas del mundo, un trabajo que podría revolucionar la tecnología informática y dar lugar a un nuevo tipo de baterías. Las máquinas a nivel molecular tienen una milésima parte del grosor de un cabello humano y han llevado a la química a una nueva dimensión.

Nobel de Economía para el británico Oliver Hart y el finlandés Bengt Holmström, son los ganadores por “sus contribuciones a la teoría del contrato”, informó la Academia Real de las Ciencias, valiosas herramientas teóricas para “entender los contratos en la vida real”.

– El premio Nobel de Medicina otorgado al biólogo japonés Yoshinori Ohsumi, de 71 años, que estudió las células de “autofagia” (de “comerse a sí mismo”) que controla importantes funciones fisiológicas en las que los componentes celulares necesitan ser degradados y reciclados.

– Premio Nobel de Física, le fue otorgado a tres científicos británicos que trabajan en EE. UU, David Thouless, Duncan Haldane y Michael Kosterlitz, por sus investigaciones de “transiciones de fase” son cambios en el estado de la materia, como cuando el agua pasa del hielo, al líquido o al vapor. “mantiene la misma composición, pero adopta distinto comportamiento físico; por ejemplo, en las propiedades de conducción eléctrica o magnética”

– Premio Nobel de Química, para el francés Jean-Pierre Sauvage, el británico Fraser Stoddart y el holandés Bernard Feringa fueron reconocidos hoy con el Nobel de Química por desarrollar las máquinas más pequeñas del mundo, un trabajo que podría revolucionar la tecnología informática y dar lugar a un nuevo tipo de baterías. Las máquinas a nivel molecular tienen una milésima parte del grosor de un cabello humano y han llevado a la química a una nueva dimensión.

– Nobel de Economía para el británico Oliver Hart y el finlandés Bengt Holmström, son los ganadores por “sus contribuciones a la teoría del contrato”, informó la Academia Real de las Ciencias, valiosas herramientas teóricas para “entender los contratos en la vida real”.

– Premio Nobel de La Paz, le fue otorgado al Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos. Por los “decididos esfuerzos” de Santos para “terminar con la guerra civil” en Colombia, “una guerra de 50 años que les ha costado la vida a por lo menos 220.000 colombianos y que ha desplazado a seis millones de personas”.

Muy a pesar de los logros alcanzados, cerca de 24.000 personas mueren cada día de hambre o de causas relacionadas con el hambre y, por causa de las guerras; el número de muertes es de 750.000 personas mueren cada año, en este momento hay 22 países que están en guerra, entre ellos Colombia, y el número de niños-soldados que participan en las guerras, ronda los 300.000, según Unicef.

Nuestra pregunta es la misma. ¿Dónde tienen la cabeza los miembros de la Academia Sueca que otorga los premios Nobel? Pregunta muy semejante a la que se hacen los medios de comunicación acerca del Nobel de Literatura, que este año le otorgan al poeta, músico y cantante Bob Dylan.

Bob Dylan El Nobel de “los tiempos están cambiando”

Nombre de un poema que trasciende la historia, escrito por el Nobel de literatura: “Los tiempos están cambiando”, tema central de un poema escrito y que Dylan cantaba a comienzo de los años 60s.

“Vengan todos a reunirse aquí/ dondequiera que vaguen/ y admitan que las aguas/ que les rodean han crecido/ y acepten que muy pronto/ estarán empapados hasta los huesos. / Si creen que vale la pena salvar este tiempo/ entonces mejor comiencen a nadar/ o se hundirán como una piedra/ porque los tiempos están cambiando”(primera estrofa)

Este poema constituye una proclama para todos los que lo escuchábamos y leíamos en nuestra inquieta adolescencia en Anserma, en especial a los integrantes de “La Reja en el Aire”. Momento histórico que demarcó el horizonte de nuestro camino, ya que asistíamos a una ruptura epistémica a nivel del conocimiento y a una nueva visión del ser humano más comprometido y más espontáneo en su forma de percibir el mundo. Se trató, de un verdadero giro de la época, por el cambio y derrumbamiento de muchos paradigmas.

Rupturas e historiales que vamos a utilizar como artefacto literario, para mirar el contexto y la grandeza de poeta Bob Dylan, ahora, cuando se ha apaciguado la tormenta que se desató en los medios de comunicación, todavía se escuchan las voces y parecen no salir del asombro. La decisión tomada por la Academia Sueca, al otorgar el Nobel de literatura, a un poeta poco conocido en las casas editoriales y, que no desató la bonanza de publicaciones que otrora generaba la elección de un Nobel.

Dylan tiene dos libros de poemas publicados, en los que les da alas de libertad a sus poemas musicalizados y cantados. Se trata de un genio que logra rescatar el valor de la cultura popular y articularla a una estructura literaria, la cual llega a todos los rincones de nuestro asombrado planeta.

Dylan y la década de los sesentas.

Se le llama “década prodigiosa”. Se considera que fue un atentado a plena luz del día contra la suficiencia cómoda del poder, la arrogancia de la sociedad de consumo y los formalismos inexplicables de una civilización conforme y temerosa. Temerosa de ser, temerosa de darle al hombre la opción de cambiar su destino colectivo y de rescatar sus bondades esenciales, temerosa de rasgar los velos de las apariencias. Fue el tiempo de las rupturas y del anarquismo epistemológico, en donde se gritaba a los cuatro vientos que solo la imaginación tiene derecho al poder. Se puso en jaque la razón y la lógica; la imaginación pedía su escaño en la dirección del mundo y la oportunidad de decidir en favor de los sueños.

El periódico El Espectador, en el año 1965, la calificó de “enfermedad contagiosa” de la pubertad y la adolescencia, como prueba de decadencia del mundo occidental. Interrogando si se trataba de un fenómeno social importante o, simplemente, era una expresión intranscendente de la historia; decía, además: “Hablar de los Beatles, cuando se acaba de rozar el Vietnam, o cuando se regresa al caldero colombiano en permanente ebullición, parece que fuera un anacronismo y casi una tontería”. Posiblemente lo es, pero es un tema de actualidad que preocupa a todos y que hoy, 51 años después, podemos decir lo mismo o peor; lo que le da sentido y presencia histórica al poema de Bob Dylan, cuando se otorga el premio Nobel de literatura.

Los 60s, fueron un momento único, donde el alma colectiva de una juventud inteligente y descontenta estalló amenazando con desviar la historia. Dylan escribía y cantaba “Venga escritores y críticos/ que profetizan con sus plumas/ y mantengan bien abiertos los ojos/ la oportunidad no volverá otra vez/ Y no hablen demasiado rápido/ pues la rueda aún da vuelta/ y he aquí que no dice quién ganará/ pues el que ahora pierde/ será más tarde el triunfador/ Porque los tiempos están cambiando”.

Mientras tanto nosotros habíamos cruzado la frontera de nuestros sueños y como bailarines nos asomamos a lo que más tarde sería el fondo de un abismo. Mucho fue lo que aconteció y mucho fue lo que anidó y determinó nuestra vida en la década de los 60; todavía reverberan en la memoria esquirlas de esa hecatombe, mayo del 68, la famosa noche de Tlatelolco, los juegos olímpicos de México, donde el poder negro se expresaba con toda su magnitud; era el tiempo del asombro, de la transformación de los espíritus; todavía la técnica nos dejaba ejercer el nihilismo; el profeta Gonzalo Arango mandaba a la hoguera sus libros en el parque Caicedo de Cali. Amilkar U. decía que la vida era una fiesta, y en una fiesta no se trabajaba, a lo que nosotros exclamábamos, al igual que el poeta “Realidad, Realidad no nos abandones para soñar mejor el hondo sueño”.

Por una parte, los Beatles en Inglaterra, los Rollings Stones y Elvis Presley, escandalizaron nuestros oídos; eran los tiempos en que la expresión colectiva tenía una dosis de aprobación y subversión, el romanticismo de las letras de las canciones contrastaba con nuevos instrumentos anti románticos; la reverencia se mezclaba con la impertinencia y la protesta. Bob Dylan señalaba: “Que los tiempos están cambiando” y se preguntaba a propósito de la guerra de Vietnam: “¿Cuántos caminos debe un hombre andar para que le tengas por hombre o cuántas muertes más habrá́ que tomarse para que se sepa que ya son suficientes?”. (https://youtu.be/-e7b09L4jY8)

En el año 2004 Dylan publica el libro de “Crónicas”, de la editorial Simon & Schuster, en donde relata los momentos más destacados de su vida; estas crónicas son la primera parte de una especie de memorias. Recordemos que Dylan, desde sus comienzos, es un poeta y cantante de lo que llamábamos la “nueva ola” en nuestra adolescencia, el que empezó a irrumpir con su música de protesta y su posición política frente a la guerra del Vietnam, mensajes que recorrieron el mundo, llevando a cuatro vientos su música y sus poemas, nadie duda de su estatura musical y poética, además de su talento como cantante; por eso, quienes desde jóvenes lo escuchamos y leímos sus poemas, estamos de plácemes con el Nobel de Bob Dylan, del cual, se dijo en los 60s. “Su lenguaje deslumbra por su carácter renovador, discurriendo entre la modernidad de la parodia y la profundidad de la metáfora, lo que le aporta un aura casi profética. Cuando por esos años proclama, ante la decepción de algunos sectores juveniles, que ‘la respuesta está en el viento’, su mensaje radicalmente pacifista conquista a multitud de adeptos que ven en él una representación de la esperanza.”

Razón tiene el anti poeta Nicanor Parra, cuando dice que “con tres de los versos de Bob Dylan le hacían merecedor del Premio Nobel de literatura”; y así fue. Ahora la prensa mundial no sale de su asombro, cuando a uno de los cantantes, músico y poeta de los años 60s, quizás el más cercano y destacado de nuestra generación, se le otorga el Premio Nobel de literatura.

Flotando en el viento

¿Cuántos caminos debe recorrer un hombre
antes de que le llaméis hombre?
¿Cuántos mares debe surcar la blanca paloma
antes de dormir sobre la arena?
¿Cuántas veces deben volar las balas de cañón
antes de ser prohibidas para siempre?
La respuesta, amigo mío, está flotando en el viento,
La respuesta está flotando en el viento,

¿Cuántas veces debe un hombre mirar hacia arriba
para poder ver el cielo?
¿Cuántos oídos debe tener un hombre
para poder oír a la gente llorar?
¿Cuántas muertes serán necesarias
para que comprenda
que ya ha habido demasiados muertos?
La respuesta, amigo mío, está flotando
en el viento,
La respuesta está flotando en el viento,

¿Cuántos años puede permanecer
una montaña
antes de ser arrastrada al mar?
¿Cuántos años pueden algunas gentes vivir
antes de conocer la libertad?
¿Cuántas veces puede un hombre volver
la cabeza fingiendo no ver nada?
La respuesta, amigo mío, está flotando
en el viento,
La respuesta está flotando en el viento

Bob Dylan
Fuentes
– Premios Nobel 2016: http://www.lanacion.com.ar/premios-nobel-2016-t58235
Bob Dylan Canciones http://www.arquitrave.com/libreria/librospdf/bob_dylan.pdf
Los tiempos están cambiando: https://youtu.be/-e7b09L4jY8
Los señores de la guerra: https://youtu.be/cGU41pjGzfI
Flotando en el viento: http://youtu.be/qY5J60No7KY

 

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